Cd. Victoria, Tamaulipas.- Vaya vaya, tenemos nuevas funcionarias en la Junta Local Ejecutiva del ahora pomposamente llamado Instituto Nacional Electoral (INE).
En las oficinas del órgano electoral, ahí por la calle 17 y Rosales ya las conocen como Las Chilangas por aquello de que provienen del Distrito Federal y en su actitud pareciera que vienen a matar indios.
La referencia es para Berenice Anel Ramírez Ladrón de Guevara, quien se “estrenó” como Vocal Secretaria del organismo en Tamaulipas; Verónica Ivett Abundis Cervantes, vocal de Organización Electoral y Patricia Eugenia Navarro Moncada, Vocal de Capacitación Electoral y Educación Cívica.
En verdad parece que entre ellas hay una tamaulipeca y es Abundis Cervantes, quien mordió el polvo en el 2011 cuando aspiró a ocupar el cargo de Consejera del IETAM sin haber obtenido la “bendición” de los que sí saben de esos asuntos.
Fue una de los 71 buscachambas que fueron a parar a la Comisión respectiva que presidieron los diputados Antonio Martínez Torres y Manglio Murillo Sánchez, para calificar a quienes finalmente quedaron en la chambita.
El dato nos dice que Verónica es licenciada en Derecho por la Universidad Valle del Bravo de ciudad Victoria (donde se tituló en el 2011) y su experiencia en el medio electoral ha sido en la Comisión de Vigilancia del Cuarto Distrito Electoral con cabecera en Matamoros.
Las otras dos parece que sí vienen de “chilangolandia”, en particular Ladrón de Guevara, quien habría sido vocal en varios distritos electorales del DF y Estado de México.
Dicen que tiene una maestría en Administración por la Universidad Valle de México del año 2008.
De la tercera, Patricia Eugenia, se sabe poco aunque también la mandaron del Distrito.
Su carta dice que es licenciada en Derecho por la Universidad Lasallista Benavente de Guanajuato, aunque su chamba en el IFE se ha concretado en distritos electorales de Tijuana y el norte del país.
Ellas llegan como el non plus ultra de los funcionarios del naciente INE y su política de igualdad de género.
Ingresan y ascienden en el Instituto por decreto, de un plumazo, un concurso que estuvo destinado exclusivamente al sexo débil.
Un dato más nos dice que la más alta calificación del Servicio Profesional Electoral –que hizo el concurso- la obtuvo la del Estado de México, con 9.02 de promedio; el segundo fue para la tamaulipeca, con 8.87 y el tercero para la de Guanajuato, con 8.41.
Por primera vez (fuera de los vocales ejecutivos) se nombran en esa instancia funcionarios que no provienen de Tamaulipas, que no conocen ni los distritos ni los municipios y menos la idiosincrasia de los tamaulipecos. Veremos cómo les va en esta empresa que se les ha encomendado, si sacan al buey de la barranca o los hunden más.
Si continuamos con el tema de los árbitros electorales, vamos a mencionar que el PAN impugnó la ratificación de tres consejeros del IETAM por parte del poder legislativo, de lo cual habría obtenido una victoria pírrica (de Pirro), es decir, ganó pero no ganó nada.
Es que los magistrados decidieron que Juana de Jesús Alvarez Moncada, Arturo Zarate Aguirre y Porfirio Flores Vela, deben continuar en sus funciones hasta en tanto el nuevo Instituto Nacional de Elecciones decide a quien ratificar o nombrar.
El dirigente del Congreso, Ramiro Ramos Salinas, manifestó que hubo coincidencia de criterios entre la legislatura y los magistrados del Tribunal para que los consejeros permanezcan hasta en tanto se apruebe la legislación secundaria que decidirá el camino de los nombramientos en cada entidad federativa.
Sobre el particular, los rumores señalan que, cuando se llegue el momento, los del INE podrían decidirse sobre los mismos ahora enjuiciados. Si hay convocatoria pública para el procedimiento, lo más probable es que participen y presenten su solicitud y ganen por la experiencia que ya tienen.
Ellos terminaban su ciclo en marzo del presente año y la legislatura decidió una reelección para que no permanecieran en la ilegalidad en tanto el nuevo organismo toma decisiones.
Ya lo vernos más adelante en que queda, si continúan o se van.
Y si hablamos de panistas, tal y como estaba pronosticado, la señorita Lázara Nelly González Aguilar va a dejar la alcaldía de su pueblo, Mainero, para regresar a la diputación plurinominal que tiene en el Congreso de la Unión.
Eso ya se veía venir desde octubre del año pasado, cuando se instaló. Se mencionaba que solo tomaría las riendas del municipio y pediría licencia para volver al Distrito Federal donde cobra muy buenos centavitos.
Hay quienes mencionan que no se acostumbró a vivir en el rancho después de seis años que permaneció como senadora y uno como diputada federal. Otros dicen que no pudo con el paquete porque pensó que “barrería” dinero y no es así porque Mainero es un municipio pobre.
De todas maneras esta colaboración le deseamos suerte a la licenciada González, que termine su ciclo en la cámara y que esté lista para el 2016 cuando parece que tiene reservada –ahora- una diputación local.
La que no debe estar muy alegre es la suplente de Lázara en la Cámara, María Eugenia de León Pérez, quien venía cobrando desde el uno de octubre del 2013.
¿Quién es el suplente en la alcaldía? Carlos Horacio Cepeda González, quien podría heredar el sillón de ese pequeño municipio, o bien María Antonia Reyna González, primera regidora, quienes al parecer son familiares de Lázara.
La última palabra la decidirá el Congreso del Estado dentro de una tercia que le enviará el cabildo.
Nos vamos.
