Cd. Victoria, Tamaulipas.- Le salió barato a Rubén Curiel Curiel, candidato a la alcaldía de Abasolo, meterse a una iglesia católica a regalar bancas y playeras con la imagen de San Isidro Labrador.
El “castigo” que le impusieron los consejeros es de una “amonestación pública” y aparecer en la lista de sujetos sancionados del proceso electoral 2020-2021.
Fue el seis de mayo cuando el hoy presidente municipal electo por el PRI, organizó un evento en el poblado Nicolás Bravo, templo “San Isidro Labrador”, como un evento de campaña.
De acuerdo con la Constitución y las Leyes electorales, está prohibido hacer proselitismo con símbolos religiosos o en templos, por lo que el PAN pidió juicio sancionador en contra del aludido, presentando pruebas que el Instituto hizo valer.
Ese mismo día el priísta subió a redes sociales fotografías donde reparte playeras y posa con las bancas que presuntamente donó a la iglesia y colocó la leyenda: Una de mis propuestas es apoyar siempre a las comunidades religiosas de nuestro municipio, seguido de #Propuestas REALES ¡Vamos Juntos!.
Al darle el derecho de audiencia, Curiel dijo que la visita a las capillas las ha hecho “desligando la parte política de la religiosa”.
Dijo que en las fotografías no existe propaganda política para votar de forma expresa, y que las playeras y bancas no tienen fin de lucro.
Curiel es el esposo de la actual presidenta Yésica Selvera. Ella tiene cinco años en el poder y la administración de los dineros públicos seguirá en familia.


