21 de marzo de 2026.- Recordar a Benito Juárez, es traer a la memoria la imagen del indígena zapoteco que ascendió en los andamios de la política nacional, hasta llegar a convertirse en el primer presidente de origen indígena, en la historia de México.
Modelo ejemplar del servidor público en México, fue diputado local y federal, secretario de gobierno en su natal Oaxaca y presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, cargo que finalmente lo catapulto a la presidencia de la república en 1858.
Pese a su origen, su relación con los indígenas fue difícil y autoritaria al reprimir las revueltas de Juchitán en 1957 o el despojo de tierras comunales a través de la ley Lerdo.
En tiempos de suma influencia política de parte de la Iglesia hacia el estado, Juárez se encargó de restarle poder a la iglesia y devolverle la autonomía al estado, a través de las leyes de reforma hacia finales de 1859, hoy recordada como una de sus grandes aportaciones
Invasión Francesa.
Tras la guerra de Reforma, México atravesaba una profunda crisis económica. En junio de 1861, el congreso bajo la dirección de Juárez, decretó la suspensión del pago de la deuda externa. Esta medida fue la “excusa perfecta” para que Francia, España e Inglaterra formaran una alianza para intervenir en México en 1862.
En 1863 los franceses tomaron la Ciudad de México, estableciéndose Maximiliano de Habsburgo como emperador. Juárez enfrentó la intervención francesa y mantuvo un gobierno itinerante en el norte del país para mantener la resistencia, mientras las fuerzas liberales sostenían una lucha prolongada contra los conservadores.
Juárez regresó triunfal a la Ciudad de México el 15 de julio de 1867 tras el fusilamiento de Maximiliano y la caída del Segundo Imperio.
Legado.
Dentro de su legado, Juárez es reconocido por establecer las bases de una nación moderna donde la ley civil es la máxima autoridad. Destacar que fue partidario y creador del registro civil, instituyendo el control del estado sobre nacimientos, matrimonios y defunciones, funciones que antes correspondían exclusivamente a la iglesia.


