CENA DE NEGROS
Marco Antonio Vázquez Villanueva
En la política no se dan las casualidades, no existen, normalmente todo son señales, avisos, incluso cada acto puede tomarse como una notificación de lo que viene en el futuro.
Con esa sentencia deje le comento que este miércoles 7 de enero el gobernador ofreció la ya tradicional comida para periodistas para celebrar el Día Nacional del Periodista y se aprovecha para la salutación de año nuevo, en la misma hubo más de 20 mesas, se enumeraron cada una y mandaron a miembros del gabinete a estar uno por mesa, a convivir (lo que ninguno o muy pocos hacen) con periodistas, se trataba de que hablaran de sus dependencias, de sus propias expectativas, y aquí está lo interesante, en el acomodo de los funcionarios el gobernador ocupó la mesa número 1, la mesa grande, a su lado derecho estaba la número dos que “presidió” la doctora Silvia Casas, la Secretaria de Bienestar en el Estado y luego siguió el Secretario de Educación, después ya se confundían todos los demás.
Es un mero dato, pero si lo quiere tomar como una señal para lo que viene usted no andaría tan errado, la Secretaria del Bienestar es la única puramente del grupo de Américo, es la amiga, es la sabionda del gabinete, es quien seguramente, si fuera por gusto o por facultad unipersonal, la que propondrían para el futuro.
En lo personal nunca habíamos estado tan cerca de ella y hay que decir que conecta pronto, nos enteramos que estudio en el Tec de Monterrey, que tiene una maestría en Francia, además, y con orgullo, presume un doctorado en la UAT y ahora su trabajo en la política social, tiene tablas para la política, aunque es claro que no tiene las ambiciones desmedidas que han ocupado ese cargo, se lo afirmó porque cualquier otro ya tendría todo un ejército de expertos y operadores políticos haciéndole una imagen y proyectándola para la gubernatura, por lo menos para la alcaldía de Victoria o cualquier otro cargo, en su caso se ha apegado a las normas.
Ahora, es más real que su frescura en la política permitiría crearle una imagen en poco tiempo, tiene poca cola que le pisen, además de conocimientos para crear un proyecto serio, políticamente hablando, si así se lo proponen.
Pero bueno, solo le quería dar el dato, las señas que se desprenden de un acto por demás simbólico, informarle de quien fue la que ocupó la mesa número dos, ya usted sabrá si lo toma como una casualidad o se pone a mirar al futuro cercano desde las oficinas de bienestar social de Tamaulipas…
Por lo demás y sobre el evento, siempre me ha gustado escuchar a los gobernantes hablar de la libertad de expresión, invariablemente se escucha un discurso bonito, meloso, aderezado con propuestas, a veces con ofrecimientos de un mundo mejor y eternamente se hace otorgando la certeza de que a los pudientes les gusta el periodismo y ponen el pecho a las verdades, por ello oírlos me alegra, la razón es simple, se trata de una rara fascinación por pensar que un día vamos a llegar a ese ideal, a lo que en teoría debería de ser, debe de ser.
Es claro que hacer un análisis de las condiciones de los periodistas es ocioso, pocos, muy pocos, están en situaciones parecidas a sus amigos los políticos, cosa rara, en lo único que parece que competimos con ellos es en la desacreditación, ambas partes somos de lo peor visto, las encuestas son claras al respecto.
Podría jurarle que en el caso de muchos políticos es injusto lo que se dice de ellos, normalmente pagan culpas de unos pocos que resultaron voraces, que fueron buenos pa´l billete y muy malos para cumplir compromisos, pero se lo firmó, de verdad, por cada político que se enriquece hay cien o más que andan en la calle o están en las oficinas pensando como mantener el barco a flote a pesar de esos malos elementos; es lo mismo en el periodismo, por unos cuantos ya la llevan todos, con un agregado, con todo y los excesos de poquitos de ellos, es claro que están contados los que están actuando fuera de la ley, como bandidos, la gran mayoría de los comunicadores no hace más que aprovechar el trabajo diario para venderlo conforme a las reglas del juego.
No puedo dejar pasar que en 30 años metido en esta profesión me ha tocado de todo, gobernantes que prefirieron mandar (o simplemente ser permisivos con los poderes facticos) golpear, matar o desterrar a periodistas incómodos antes que corregir sus fallas, por supuesto, igual hubo uno o dos que encontraron en los presupuestos la solución para ser “bien vistos”.
En el caso de la actual administración el gobernador Américo Villarreal Anaya con su coordinador de Comunicación Social, Francisco Cuéllar Cardona, este miércoles ofrecieron una comida a representantes de los medios de comunicación y hay que decir que ambos dijeron una gran verdad, esta es la primera administración que veo en la que se han permitido hasta excesos de periodistas con el afán de no perseguir ni reprimir y, créalo, con eso que se hubiera tenido en otros sexenios habría sido la gloria.
Pero bueno, mejor le dejo el comunicado oficial al respecto y usted haga sus propias evaluaciones…
IMPRESCINDIBLE LABOR DE LAS Y LOS PERIODISTAS PARA UN MEJOR TAMAULIPAS: AMÉRICO… El gobernador Américo Villarreal Anaya afirmó que la política de comunicación social del Gobierno de Tamaulipas reconoce la verdad como principio, la libertad como derecho y un flujo abierto y sin censura de información y opiniones, todo lo cual fortalece nuestra democracia, nuestra unidad como sociedad y la conciencia sobre el momento histórico que vivimos.
“Aquí en Tamaulipas no se persigue, reprende o intenta silenciar a nadie. La libertad de expresión y de opinión son respetadas sin limitación alguna, más allá del derecho de terceros, ya que, como decía el presidente Juárez, el respeto al derecho ajeno es la paz”, expresó ante las y los periodistas de todo el estado.
Al presidir el encuentro con motivo de la celebración del Día del Periodista, en el Casino Victorense de esta capital, el mandatario tamaulipeco refrendó su convicción de que el periodismo se debe asumir no solo como revelador de los hechos, sino como una herramienta y parte significativa de la construcción de realidad, lo cual requiere memoria, pensamiento, información y pasión profesional para construir un mejor entorno social.
En su mensaje, Villarreal Anaya hizo un llamado a seguir trabajando y pugnando para que la información y la verdad sean una misma exigencia, y que el uso abierto y libre del enorme cúmulo de información sirva justamente para mejorar la toma de decisiones, la gestión pública y para fortalecer cada uno de los sectores de nuestra sociedad.


