CENA DE NEGROS
Marco Antonio Vázquez Villanueva
Una queja en las redes sociales y en blogs vinculados a los organismos del INE, llama poderosamente la atención, se trata de una mujer que acusa al organismo de someterla a ambientes que ponen en riesgo su vida, pero no de un día para otro, sino durante más de un largo año lo que la ha enviado a tratamientos especializados muy caros y no siempre efectivos debido a otras complicaciones en su salud.
Lo más triste es que en ese proceso de abuso laboral la Comisión Nacional de Derechos Humanos a sido cómplice, ignoró una queja donde se detallan las peticiones de la afectada y lo sigue haciendo a pesar de que el ISSSTE ya dictaminó qué, efectivamente, el área de trabajo de la misma representa un alto riesgo para su salud, el motivo, en la misma es que se usan ambientadores u aromatizantes y químicos para la limpieza que afectan las condiciones de su sistema respiratorio, por eso ella solicitó que los cambiaran por otros más amables con su organismo o se dejaran de usar, pero la ignoraron, el principal orquestador del abuso, el titular de la Junta Local Ejecutiva del INE en Tamaulipas, Sergio Iván Ruiz Castellot.
Es real, parece difícil pensar que un ambientador que se supone es a base de agua puede causar daños en la salud de la una persona, igual de complicado es creer que aromatizantes o químicos que se usan para el aseo pudieran ser agentes que pongan en riesgo la vida misma, sin embargo así se ha comprobado para personas con asma y otras enfermedades relacionadas, esto por muchos institutos de la salud en Europa y otros países, por lo que un organismo como el INE que se precia de democrático, de ser un paladín de la igualdad y la inclusión por lo menos se debió tomar la molestia de investigar, mejor aún, de evitar el uso de los mismos mientras se definía la situación, porque el caso de Tamaulipas se ha repetido en otros Estados, porque además no se puede disponer de la vida de las personas por terquedad, por cerrazón en la que cayeron los jefes del INE en Tamaulipas.
Sabe usted cuánto gasta el INE en un apartado que ellos llaman “Fortalecer la Cultura Democrática, la Igualdad de Género y la Inclusión”, la estratosférica suma de más de 121 millones de pesos, lo peor es que con sus acciones en nuestro Estado solo se exhiben como hipócritas, que no conocen de minorías y no pretenden siquiera atenderlas: le detallo.
Según conocidos del INE, el caso de queja surgió de una mujer con problemas de asma, en la revisión del asunto, en los documentos que se presentaron durante la queja y todo este periodo que ha luchado para que la escuchen, se detalla la situación y sin embargo ni así fue atendida.
En el ISSSTE fue donde le dieron la razón después de una revisión presencial de su sitio de trabajo y de su expediente clínico se definió que hay riesgo de trabajo, pero no fue tan fácil, según tuits encontrados del tema, en esa inspección los jefes del INE en Tamaulipas ni siquiera se tomaron la molestia de atender a los expertos de la salud, ni de escucharlos, ni de nada.
Le insisto, lo triste es que tanto abuso del INE contra una persona, que además es su trabajadora, como quien dice de su propia casa o familia, se pueda encontrar en un simple recorrido en las redes sociales, en un tuit y en diversas publicaciones en un blog vinculado con los organismos electorales, exacto, la situación puede ser peor por lo que ameritaría que las autoridades centrales se echen un clavado en este Estado para ver que más ocurre.
Porque efectivamente, lo anterior solo significa que el Vocal Ejecutivo del INE en Tamaulipas goza de impunidad o por lo menos le es permitido el abuso ya que a pesar de las diversas quejas nadie se atrevió a decirle que estaba abusando de una mujer que se presume es indefensa o vulnerable por su estado de salud y que además representa a un minoría, en resumen, parecer que Ruiz Castellot a pesar de ser partícipe en el gasto de casi 122 millones de pesos para “fomentar la cultura democrática, la igualdad y la inclusión” no tiene ni maldita idea de que significa ello o hipócritamente quiere solo ser candil de la calle sin importar ser oscuridad en la casa.
Y sí, lo triste es que en actitudes personales, o tal vez de un vocal ejecutivo y su equipo, se descubre que en el INE no saben escuchar a las minorías, no a las mujeres vulnerables, que se refleje que el INE en Tamaulipas parezca es un árbitro hipócrita, incluso, con tendencias asesinas…


