Cd. Victoria, Tamaulipas.- Mañana fría pero con calor humano.
Allí están todos los que son y hasta los que no son; saludo de año nuevo, camaradería, abrazos y buenos deseos. Lo de siempre en el medio.
El Gobernador Tomás Yarringtron Ruvalcaba se reunió ayer con los comunicadores de ciudad Victoria; «la última del sexenio» como dirían algunos compañeros.
Y es que, en efecto, por primera vez en los últimos años, el Gobernador entregará el poder el 31 de diciembre (de este 2004). A su ciclo se le han recortado 32 días netos. La iniciativa fue de Manuel Cavazos Lerma.
No escapa el ambiente de nostalgia. Han transcurrido cinco años del sexenio, encuentros mismos prensa-gobernador. Podrá haber más, pero no de año nuevo y en su calidad de mandatario.
Los tundeteclas, ellos estarán en sus puestos, su trinchera, pero los gobernantes transcurren. Tal vez por eso el sabor nostálgico; el tiempo que camina inexorable y no regresa. Para enero del 2004 habrá otro Gobernador de Tamaulipas.
Mientras tanto son tiempos de unidad y, por qué no, de proyectos.
-Lo necesitamos en Los Pinos…, como le dijo Guillermo Villarreal Caballero a Yarrington , al hablar a nombre de los comunicadores.
Almuerzo de enchiladas rojas con pollo y jugo de naranja que alguien dijo que provenía de Santa Engracia.
Una vez más la cita entre las dos instancias pese al frío invernal que cala y ordena estar bien cubiertos.
CAYUELA, EL PRIMERO
Procedimiento: El mismo de otros años, un funcionario de primer ninvel por cada mesa de comunicadores.
El primero de la mañana: Francisco Cayuela Villarreal, el Procurador. Llegó con 50 minutos de anticipación a la hora del arranque.
-¿Con quién lo sentamos?, preguntaría alguien de los organizadores.
Y en son de broma, otro le contestó.
-No te la quiebres, con el arquitecto Héctor Benavides!.
Son las ocho y cuarenta de la mañana y el salón luce casi desierto.
Los de Giras, como Chuy Méndez, que estrenan Jefa, no pierden detalle; ven aquí y allá, piden instrucciones por radio, las reciben.
Rosa María Ozuna es la nueva coordinadora de Giras del Gobernador; apenas tomó posesión el miércoles.
-Soy de Reynosa y no de El Mante…Ozuna se escribe con zeta. No es ninguna herencia (en referencia a Tino Sáenz Cobos, el anterior titular).
-¿Pariente del maestro Martínez Ozuna?
-Primo carnal!, contesta la dama, licenciada en Ciencias de la Educación.
Y comienzan a llegar los decanos del periodismo, como Don Bladimir Joch González; Julio César Camposeco, Moisés Orozco Cervantes.
Ya están los colaboradores del Jefe de Prensa, Manuel Montiel Govea, como Gerardo Lizarriturri Toscano, Homero Treviño, Julio César Saucedo, Rubén Darío, Carlos Garza y otros de la vieja guardia.
-Lizarriturri dijo que iba a estar a las cinco de la mañana, manifiesta uno de sus amigos.
Pero sí, allí estuvo desde temprana hora.
ES EL RITUAL
El segundo de la mañana: Manuel del Riego de los Santos, a quien gusta que sus colaboradores le digan «El Maestro».
Y también Santos Lozano, jefe de Deportes, y Jorge Pérez González, de la escuadra de Matamoros.
-Aquí te presento al ex presidente del PRI en Matamoros, dice uno de sus más «queridos» amigos (sigue siendo dirigente).
Son las nueve y llegan en cascada los funcionarios y también los periodistas, reporteros y jefes, editores, columnistas, de todo.
La Secretaria General, Mercedes del Carmen Guillén, se hace acompañar de su segundo de abordo, Humberto Zolezzi García.
Presente también el titular de Desarrollo Agropecuario, Jorge Luis Zertuche, ese que ha brincado ya dos sexenios pues viene desde el cavacismo.
Ya está ahí Don Manuel Montiel, el mero Jefe de Prensa del gobierno, y más de sus colaboradores en áreas del gobierno.
Sin acompañantes ni chofer hace su aparición Rafael González Benavides, el Presidente del Tribunal de Justicia, y también Esteban González Guajardo, el recién nombrado secretario de Desarrollo Administrativo.
Allá va Miguel de la Rosa Medrano, con muy pocos saludos.
También Alejandro Ostos García, de SEDESOL, el único secretario del gobierno que tiene abiertas las puertas de su despacho para recibir «a todo mundo». A los demás está carajo verlos.
En cascada: Pablo Zárate, de Itavu; Jorge Reyes Moreno; Aida Acuña, Antonio Martínez Torres, Juan Miguel García, Héctor López, Alfonso Salazar Arzola. Ah!, y García Puebla, el superasesor de palacio.
LO NECESITAMOS EN «LOS PINOS»
Nueve con cuarenta minutos y está Tomás Yarrington Ruvalcaba, el Gobernador. Le acompaña su secretario particular Ramón Durón Ruiz y Augenio Hernández Flores, el alcalde victorense.
Estrechar manos, los mejores deseos, encuentro de salutación, «la última», como dicen bastantes bocas.
A nombre de los comunicadores, Guillermo Villarreal Caballero, destaca las buenas relaciones de ambas instancias, gobierno y prensa.
En cinco años, comenta, se han evitado los «mensajes velados y entre líneas», y los dos se han hablado con la verdad en forma directa.
Y el recuerdo por alguien que acaba de fallecer, ex funcionario en diversos niveles: Jaime Cárdenas González.
Final del discurso que arranca aplausos.
-Lo necesitamos en Los Pinos para no extrañarlo en su casa Ciudad Victoria.
Y Tomás Yarrington al micrófono.
-La comunicación es sin duda un bien público…, manifiesta.
Resalta la eficiencia de Manuel Montiel Govea al frente del equipo de comunicación e información del gobierno.
-Se lo vamos a prestar al Presidente Fox para sacar consensos allá… O nos lo llevamos (si Yarrington llega a la Presidencia de la República, como lo dio a entender).
Seguramente palabras más en serio que en broma.
Establece Yarrington.
-A lo largo de cincno años he sido testigo de la gran capacidad de comunicación, del talento que plasman en su trabajo cotidiano los periodistas tamaulipecos.
Fue este el primer encuentro de año nuevo con los comunicadoress. Habrá más, en cada región tamaulipeca, en el norte, la frontera, y en el sur.
Mañana fría, de menos ocho grados pero con calor humano.


