Cd. Victoria, Tamaulipas.- Los contratos transexenales que pretende dejarle Francisco García Cabeza de Vaca serán revisados minuciosamente y, si no son viables, serán cancelados, dijo el Gobernador Electo América Villarreal Anaya.
Se refirió en especial a la construcción de la carretera Tam-Bajío, mejor conocida como Mane, Ocampo, Tula, concesionada a la iniciativa privada, cuyo proyecto original habría sido modificado para beneficiar a particulares.
El proyecto carretero de paga tendrá una longitud de poco más de cien kilómetros y su proyecto inicial viene del gobierno de Eugenio Hernández Flores.
Refiriéndose al Gobernador saliente, Cabeza de Vaca, Américo manifestó: “Lo decimos de una vez, cualquier tipo de contratación transexenal va a ser revisada a detalle y, en caso de no tener viabilidad financiera o técnica, así como el beneficio social y no particular, esperado, serán cancelados”.
Manifestó la extrañeza que, a dos meses y medio de irse, “vengan a hacer lo que no quisieron hacer en los últimos seis años”.
Dicho tramo carretero tendrá un costo de alrededor de diez mil millones de pesos financiados por particulares. Será de paga y pretende acaparar el tráfico pesado que viene del sur de la entidad hacia el centro del país.
Sobre el mismo tema, AVA dijo que es una buena carretera, pero se revisará si fue modificado el contrato original y hacer un trazo más largo para pasar “por terrenos que convienen a gente”.
De paso se incrementa el costo de la obra y afecta las participaciones federales comprometidas.
“Se verán (los proyectos) con atención, a lo mejor nos hace falta información porque no tenemos el contexto completo, pero si queremos comentar y advertir”, dijo, sobre el inicio de obras cuando les faltan unas cuentas semanas para terminar la administración.
Abundó: “Veremos la viabilidad, la conveniencia de que sean realmente al servicio del desarrollo y crecimiento del Estado, como lo prometimos en campaña, siempre viendo que dichas obras traduzcan un bienestar social”.
Construir un “puerto seco” en Victoria
El negocio esperado por los inversionistas de la Tam-Bajío se caería con otro de los grandes proyectos que trae Villarreal Anaya: Construir un “puerto seco” en Ciudad Victoria.
Los traileres ya no tendrían que ir al sur.
Se trata de un recinto fiscal multimodal con todos los servicios aduaneros para documentar mercancías y operar directamente con los puertos de Altamira y Tampico, desde esta capital.
Los camiones de carga llegarían a Victoria, o viceversa, para de aquí al sur utilizar el ferrocarril. Con ello quedarían descongestionadas las instalaciones de los puertos marítimos.
En conferencia de prensa, Villarreal dijo que “esto le dará una dinámica de trabajo” al movimiento de mercancías entre ciudades del norte, como Saltillo y Monterrey, y la zona del bajío como Jalisco, Querétaro y San Luis Potosí.
Mencionó también el proyecto de la segunda línea del acueducto que viene de la presa Vicente Guerrero, que le daría el recurso hídrico a los capitalinos más allá del año 2050.
Quiere complementar un tercer gran proyecto que es llevar agua desde el río Pánuco, en el sur, hasta las presas Falcón y Marte R. Gómez, lo cual permitiría “rescatar nuestra capacidad de producción agrícola” en los distritos 0225, 026 y el de Abasolo.


