Guémez, Tamaulipas.- A sus 78 años, Aarón Zúñiga Cruz, residente del ejido Balconcitos, es aficionado de toda la vida al beisbol.
Le ha tocado presenciar –en vivo y a todo color- encuentros entre los Sultanes-Tigres del México y Sultanes-Broncos de Reynosa, allá en la urbe regia.
Pese a su “experiencia” en las gradas, en esta tarde calurosa no oculta la emoción de que será testigo de una batalla más entre dos equipos de la Liga Mexicana, Rieleros de Aguascalientes contra Sultanes de Monterrey.
Es “viaje redondo” es financiado por el ayuntamiento local que preside Lorenzo Morales. Lo ganó en un sorteo del Día del Padre. Va con otros nueve compañeros con boletos de entrada y “un bono para la comida”.
En este municipio predomina la práctica deportiva del beisbol sobre otras disciplinas.
“Aquí cada ejido tiene un parque pero el “centro de competencias” es Balconcitos”, recuerda Aarón. Allí se dan las finales, regionales y estatales. Allí han estado grupos de Nuevo Laredo, Altamira, Llera y otras partes del territorio.
En especial recuerda que “hay cuatro ejidos en que los jugadores dejan la camiseta en el campo”, que son La Diana, Servando Canales, Balconcitos y El Alamito.
Los güemenses son beisboleros de corazón, por eso el cuerpo edilicio y el Presidente acordaron ofrecer esta oportunidad mediante rifa en urna transparente.
Aarón volverá a Monterrey, tierra a donde cayó en 1957 cuando se daba la primera gran victoria de los Niños Campeones regios en la mundial Williamsport.
-¿A quién le va de Rieleros y Sultanes? –la pregunta.
-Creo que en esta región siempre hemos sido Sultanes –dice con serenidad.
“El Pipiolo” no sabía que ganó la rifa
También va Francisco Javier García Charles, productor, dirigente de la Asociación Ganadera Ejidal Filósofo de Guémez. Ya tiene un pie en el estribo.
Mejor conocido como El Pipiolo, como él mismo lo dice, vive en Flores Magón y comenta:
-Me gusta el beisbol. Vamos a distraernos un rato de la rutina de todos los días.
No sabía que ganó un “pase” para el estadio Mobil Super de la colonia Regina, en Monterrey. Lo inscribió una de sus hijas que se lo dijo hasta que ya tenía el premio “en la mano”.
Junto a él Praxedis Solano Rosales, de San Cayetano, otro de los agraciados que esta tarde abordaron la camioneta que los llevará a la Sultana del Norte.
Heriberto Nava Lora es de Guadalupe Victoria. Es más joven. Es la primera vez que asiste a un encuentro profesional.
Los fue a despedir el Presidente Morales Amaro, quien les expresó que disfruten el evento y su estancia en la ciudad norteña.
Estos diez aficionados, padre de familia todos, ya platicarán de sus vivencias a los suyos, vecinos y amigos de la tierra de los filósofos tamaulipecos.


