ALFREDO GARCIA BECERRA
EL MANTE, TAM. – El cultivo de la caña de azúcar, que arribó al país desde la época colonial y se considera una de las fuentes energéticas más económicas para el hombre, con mayor capacidad para convertir la energía solar en biomasa, es considerado, con su industrialización y su entorno, como el pulmón económico de esta región tamaulipeca desde los años 30 a la fecha.
La producción de caña de azúcar en 6 municipios tamaulipecos de esta región, hasta la zafra antepasada su molienda la realizaban en los ingenios de Mante y de Xicoténcatl, ahora, con el cierre de este último, se efectúa en la factoría local y con sus altos costos de traslado, en los ingenios de Panuco, Ver. y el Naranjo, S.L.P.
Este esfuerzo productivo tamaulipeco se incluye en los resultados de la molienda de los 49 ingenios que operaron en 15 estados del país la zafra pasada 2020 2021, de una superficie cañera de 790 mil Ha., de 113 mil productores, que registró una producción de 5.7 millones de toneladas de azúcar.
Alejados de los apoyos y de estímulos a la producción, los cañicultores al considerarles los lineamientos federales como de un estrato social de medio a alto, siempre fueron excluidos de los programas de apoyo al campo, hasta ahora que a los de menos de 20 Ha. de temporal o máximo de riego, les dan 7 mil 300 pesos por productor.
En esta zafra 2021-2022 existen factores e imponderables para los productores de esta región, algunos por el paso de los años, caducas prácticas de cultivo y cosecha, la pandemia, la falta de lluvia, la baja producción y un Ingenio que aún no ajusta sus innovaciones y mantiene baja su molienda.
Con números al 3 de marzo el Ingenio Mante seguía con el bajo promedio de molienda cañera diaria de 4, 233.3 Ton. con un total a la fecha de 236,522.790 Ton., de las cuales el 77 % son de abastecedores locales y el 23 % de Xicoténcatl
Al persistir la práctica del monocultivo cañero, que no deja descansar la tierra un año, después de los 6 o 7 cortes y la perdida de la materia orgánica que se da con las obsoletas quemas que matan los nutrientes, la disminución de la fertilización por sus altos costos y la falta de incorporación de materia verde al suelo, reducen el rendimiento de las plantas que antes daban cien o 120 toneladas de caña por ha., a 70 Ton.
La crisis por el alto costo de insumos ya está generando que algunos productores estén usando fertilizantes artesanales y hacen lo posible para combatir la rata cañera que se propala en las socas y resocas
La caña de azúcar es de la familia del arroz y por ello su desarrollo necesita mucha agua es decir un promedio de 6 riegos y aquí, donde se paga una de las cuotas más altas por el servicio, ante el bajo nivel de la fuente de abasto y problemas en su distribución, a la gran mayoría de los productores apenas les dan 3 riegos.
En este panorama incierto del campo cañero solo se espera que, al cierre de esta zafra, que se proyecta prolongar hasta finales de junio o principios de julio los productores se apliquen, capoteando el temporal de imponderables y logren mantener un KARBE final que les asegure el mejor pago de sus cañas.


