Cd. Victoria, Tamaulipas.- Con un historial quijotesco en sus andanzas de reportero, siempre en busca de la verdad, dejó de existir el periodista Rubén Dueñas Escobedo.
Originario de Nuevo Laredo, había cumplido 70 años. Nació el cinco de marzo de 1951.
Dedicado y empeñoso en el oficio, aun con el sacrificio de su familia, fue el último apasionado de las epopeyas periodísticas que vivieron su esplendor en los años noventas (siglo anterior), antes de la llegada de los medios electrónicos.
Originalmente laboró para el impreso La Verdad y más tarde se dio de alta en la corresponsalía de El Heraldo de México, hasta que este dejó de circular. Sus primeros pasos en el medio los vivió en El Diario de Nuevo Laredo.
De formación autodidacta en las viejas redacciones de máquinas de escribir, olor a tinta y papel, Dueñas fue un apasionado de buscar la noticia en cualquier condición, ya en en fenómenos meteorológicos o protestas callejeras de inconformes con el sistema.
Romántico y ortodoxo, conservador, creía que los comunicadores merecían las mejores facilidades para perseguir la noticia, y es así que defendió su causa inclusive a golpes en dependencias como las Secretarías de Salud y Educación de Tamaulipas, cuando en el gobierno de Manuel Cavazos Lerma comenzaba la cerrazón informativa que hoy es generalizada en el Gobierno del Estado.
Falleció en su domicilio de la colonia “Nueva Era”, por problemas cardiacos, precisamente cuando elaboraba su columna diaria La@Red, que publicada en varios medios impresos y electrónicos.
En ese devenir de la reporteada, siempre de buen humor y aguzado ingenio, Rubén bautizó hace más de 25 años a la especie faunística de reporteros que no trabajan y sí cobran, como “tucos”, un término que se sigue usando hasta nuestros días.
Quería significar a la caricaturesca de las hurracas parlanchinas, Tuco y Tico, personajes flojos, cínicos, descarados, estafadores, gorrones y ladrones de comida.
Es un calificativo que seguramente el periodismo local seguirá utilizando para aquellos reporteros –o periodistas- que no representan a medios y son vividores.
Sus restos serán velados por la familia y amigos a partir de las 8:00 horas del domingo 22 de agosto, en una funeraria ubicada en la margen izquierda del Río San Marcos.
Descanse en paz Rubén Dueñas Escobedo (en los últimos años se adjudicó Arizmendi como segundo apellido).


