Cd. Victoria, Tamaulipas.- “Es un día histórico para México”, consideró el senador Américo Villarreal Anaya, luego de votar acompañado de su esposa, María de la Luz Santiago, en la primera consulta popular realizada en nuestro país.
A media mañana, pidió a los medios de comunicación tomarse una especie de “fotografía del recuerdo” y ser el conducto para invitar a los ciudadanos a participar en la jornada democrática.
Deben hacer un esfuerzo, les dijo, para difundir “lo que está sucediendo el día de hoy”, cuando se escucha la voz y decisión de los mexicanos a una pregunta que hace el gobierno respecto a un tema de trascendencia.
Las mesas receptoras se abrieron a las ocho de la mañana y cerrarían a las seis de la tarde, como si se tratara de un proceso constitucional.
Villarreal Anaya aceptó que por ser este el primer ejercicio, “pudiera haber muchas circunstancias y comentarios” de aspectos que se pueden mejorar, además de la poca afluencia de ciudadanos a esa hora.
Sin embargo, agregó de inmediato, no significa que con el Sí al juicio a los cinco expresidentes, se les pudieran fincar de inmediato responsabilidades penales. Pueden ser también de índole social e históricas, “de que hicieron un mal gobierno”.
“No quiere decir que nos tengamos que apartar de los cauces de legalidad de lo que marca la Ley”, manifestó, puesto que algunos señalamientos pudiera ser que quedaron prescritos por el tiempo, o alguna sanción administrativa.
Otros estarían sujetos de aplicar alguna pena, según el tema de que se trate, índole económico, administrativo o de derechos humanos, y no necesariamente penal.
Además, la trascendencia final del consenso podría “tener un señalamiento social o una memoria histórica de que se hizo un mal gobierno”.
Si el consenso es que alguien fue un mal gobernante, “así quedará asentado en la historia”, manifestó el senador Villarreal, quien estuvo acompañado por los diputados José Braña y Vital Román, ambos al congreso local.
Una siguiente trascendencia de este tipo de eventos es que, quienes están en la administración pública, o lleguen a ser en el futuro, “sepan que están siendo vigilados por el pueblo que los puede llamar a cuentas en cualquier momento”.
Confió el senador en que este no será el primer ejercicio de la democracia participativa, cuya característica es que se consulta al pueblo, cuando antes la gente depositaba su confianza en un partido o una persona, y hasta después se enteraban de su trabajo.



