Por Severo Maldonado S.
Tula, Tamaulipas.- El candidato panista a la alcaldía, Antonio Leija Villarreal, tiene cuentas pendientes con la Auditoría Superior que por ahora no le cobran. Por eso no quiere perder.
Aparte no quiere perder porque el lujo de la charrería, de la que es aficionado junto con sus hijas Rocío y Cecilia, es demasiado caro y todo debe salir de Tesorería.
Ya fue presidente, trienio 2016-2018, y dejó temblando las arcas municipales.
Según la página oficial de la ASE tiene por lo menos seis expedientes en investigación, en que podrían resultar responsabilidades para él y sus ex colaboradores, y hasta terminar en la Fiscalía Anticorrupción y no se duda que en el bote.
Solo como ejemplo de los juicios por malos manejos de Leija, mencionemos los expedientes ASE/PFR números 159 y 160 del 2018, en que van coludidos ex colaboradores como Emigdio Jasso Aguilar, María Elena Zúñiga Zúñiga, y Juan Alonso Vargas Martínez.
En otro expediente se mencionan los nombres de Vanessa Guadalupe Sánchez Sánchez y Marco Antonio Salazar Flores.
Para que se entienda mejor, Vanessa fue la tesorera y se hizo “famosa” cuando fue enviada por el alcalde a la República de Chile a un “intercambio”, lo cual le costó a los causantes tultecos y mexicanos la cifra de 138 mil pesillos.
El viaje lo hizo entre el 7 y 11 de marzo del 2018 y la sospecha para los habitantes del sufrido pueblo, es que no fue sola. Es mucho dinero como para una sola persona. Es el razonamiento.
Y los vecinos recuerdan las facturas por cantidades increíbles que circularon de mano en mano con la sospecha de corrupción, como esa de 345 mil pesos por concepto de “servicio de consumo de alimentos para 1,500 personas”, expedida por la Operadora Restaurantera del Altiplano, con domicilio en Loma Verde, S.L.P.
Por ahora está a salvo, lo protege el Gobierno del Estado, pero trae una cuenta más larga que un tren carguero.
Incluso el Auditor, Jorge Espino Ascanio, le impuso una multa de 400 UMAS por la suma de 30 mil 196 pesos por no rendir informes de la cuenta pública del ayuntamiento, ejercicio 2017.
Aparte de “Láminas” el ex alcalde juna Andrés Díaz Cruz trae una enorme cola con lana que no pudo comprobar su aplicación. Implicado junto con sus amigos Remigio Rodríguez Sánchez, Rigoberto García Vázquez, Hugo Sánchez Guevara y Aseret Lucio Guevara, de la cuenta del 2015.


