(Capítulo Primero, libro publicado en septiembre del 2018)
Cd.Victoria, Tamaulipas.- Esa larga noche ha terminado. Oscar Almaraz Smer deja una ciudad en el caos, sedienta, con primeros lugares nacionales en criminalidad, deficiente alumbrado público, rezagos en la recolección de basura y sin panteones para sepultar a los muertos.
Eso sí, una nómina saturada de burócratas y concesiones al sindicato del municipio.
Con ello sepultó al PRI en la capital. Después de 23 años, entregó los mandos al Partido Acción Nacional.
No hay algo que cale tanto a una comunidad como la falta de agua, ni siquiera la criminalidad castiga más que vivir con sed y en la inmundicia.
Y así, entre el caos y manifestaciones de protesta por el vital líquido, Oscar deja el ayuntamiento victorense.
Pensó que gobernar era pasear por los bulevares, organizar fiestas por la calle 17, carnes asadas y discadas por las colonias, enmarcado esto por los contratos de obra para los amigos a quienes prometía un futuro halagador que terminaría en el Palacio del 15 Hidalgo y Juárez.
Deja un municipio con más gravámenes, incrementó impuestos, multas y derechos para pagar esa abultada nómina del monstruo que creó.
Cuando llegó al poder “parecía bueno”; con el paso de los días “se le subió”. Pensó que sería Gobernador.
Ganó en un dudoso proceso electoral con diferencia de mil 990 votos. Obtuvo su triunfo “en la mesa” de los tribunales.
Ya en el sillón principal del 17 Hidalgo se olvidó de sus promesas de campaña, del Plan de Desarrollo y hasta de su antiguo compañero de partido Fernando Méndez Cantú, que obligó al cabildo saliente a “regalarle” 37 millones de pesos para la compra de camiones de limpia y patrullas viales.
La mitad de la población victorense tiene sed. El ayuntamiento y la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado no supieron proporcionar el servicio. Les quedó grande la silla.
El gobierno federal construyó lo que llamaron “acuaférico”, una tubería de 36 pulgadas con longitud de 25 kilómetros sobre el camellón central del libramiento Naciones Unidas, para rebombear hacia los sectores más altos de la mancha urbana. No funcionó ni funcionará por falta de recursos, la incapacidad y el importamadrismo de los funcionarios de la COMAPA.
Se les entregó oportunamente por parte del Gobierno del Estado y la Conagua. La querían “peladita y en la boca”.
El nueve de mayo del 2013 el entonces Gobernador Egidio Torre Cantú, firmó un convenio con la SEMARNAT para la construcción de una segunda línea del acueducto Guadalupe Victoria desde la presa Vicente Guerrero.
Cuando los funcionarios del sector se dieron cuenta que la Comisión del Agua desperdiciaba, tiraba más de la mitad por fugas, recompusieron el plan: En lugar de acueducto, sería construido el acuaférico y rehabilitada la primera línea desde la presa.
El nuevo convenio quedó firmado en agosto del 2017 por el Gobernador Francisco García Cabeza de Vaca; el secretario General de Gobierno, Cesar Augusto Verástegui Ostos; la secretaria de Finanzas, María de Lourdes Arteaga; el titular de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente, Gilberto Estrella Hernández y el Contralor Mario Soria Landero.
Con recursos millonarios, federación y estado (el ayuntamiento de Almaraz cruzado de brazos) construyeron la línea con capacidad para conducir hasta mil litros de agua por segundo; sustituyeron 1.5 kilómetros de tubería defectuosa del acueducto que viene desde la presa; repusieron válvulas de expulsión de aire; rehabilitaron la planta potabilizadora y sustituyeron el sistema eléctrico de las tres plantas de bombeo.
Entregaron todo al organismo operador comandado por el alcalde Almaraz, incluyendo cinco bombas ubicadas en la estación del Naciones Unidas y cruce de la vía del ferrocarril. Hasta ahí llega el vital liquido por gravedad.
La población beneficiada sería 49 mil habitantes.
¿Qué fue lo que pasó? Almaraz y compañía contrataron con Comisión Federal de Electricidad ¡solo para una bomba! Para ahorrarse pagos por consumo. Querían que todo les pagaran la federación y estado, y ellos cruzados de brazos.
Tenían dinero para pagar sueldos, pero no para contratar energía eléctrica.
EL GRAN PROBLEMA ES LA INEPTITUD
A mediados de agosto (2018), cuando la falta de agua hacía estragos entre los victorenses, el titular de la Comisión Estatal del Agua (CEAT), Luis Javier Pinto Covarrubias, mencionó que desde meses antes el Gobierno del Estado entregó la obra a la COMAPA para que la operara.
“A ellos les corresponde garantizar el abasto de agua”, comentó.
Apenas en febrero, el mismo funcionario daba como un hecho que la millonaria inversión resolvería el problema de sed. No fue así.
De ese tamaño es la capacidad mental de los colaboradores del presidente.
Las pruebas culminaron desde febrero pero se toparon con otro problema: En la potabilizadora necesitan otro tanque de almacenamiento de dos millones de litros que cuesta 30 millones de pesos, que la Comapa no está en condiciones de pagar.
Pidieron el apoyo de la CEAT pero les dijo que carecía de recursos para el ejercicio 2018 para ese renglón.
El acuaférico fue descrito por la autoridad municipal como la panacea para resolver el problema. La obra arrancó el 21 de octubre del 2014 y culminó a finales de agosto del 2017.
Desde entonces la Comapa no pudo echar a funcionar el nuevo sistema de distribución.
La esperanza fue el periodo de lluvias de ese año. Llegaron las precipitaciones y se fueron y llegó el 2018 y… Nada.
Al problema se le llama ineptitud.
De acuerdo con especialistas consultados, la ciudad no tendrá agua mientras no se construya el segundo tanque en la potabilizadora (carretera a Soto la Marina). Con el actual, o se surte al acuaférico o las áreas que ya cubría. No hay suficiente agua en un lado ni en otro.
Casi 300 millones de pesos del gobierno federal quedaron sepultados bajo el camellón del Libramiento por la inoperancia del organismo encargado de procurar el vital líquido a los victorenses.
Desde mediados de junio (2018) alrededor de 40 mil personas carecen del vital líquido en sus hogares y miles más la reciben “tandeada”, por horas.
Las protestas de la comunidad han sido constantes. Se pidió la comparecencia del titular de la COMAPA ante el cabildo, para que explique las razones, pero recibió la protección del alcalde y regidores afines.
Una de las acciones más extremas se realizó el cinco de septiembre cuando decenas de personas indignadas bloquearon el libramiento Naciones Unidas, una de las vías rápidas de la ciudad.
El municipio guardó un silencio sepulcral. No atendieron a los inconformes encabezados por el regidor Marte Alejandro Ruiz Nava.
La protesta se hizo a la altura de la colonia Estrella, con la presencia de vecinos de la Vamos Tamaulipas en sus cinco etapas, Peregrinas, Enfermeras y otras del norponiente de la ciudad donde crece el problema.
El reclamo generalizado ¡Queremos agua!.
Más antes, dirigidos por Sergio Esqueda Romo, irrumpieron en una sesión de cabildo para gritar que tienen sed. También el silencio.
No hay agua pero siguen llegando los recibos de pago. Es más, ya no son ni recibos originales, sino copias. El organismo operador está en quiebra y no tiene para impresiones.
En un momento la Comisión abastecía con pipas, pero las mismas fueron suspendidas después que el alcalde Almaraz perdió la reelección del dos de julio.
Luego de bloquear la calle, los vecinos se dirigieron a Palacio de Gobierno en lugar de la Presidencia (que nunca los ha atendido).
Entrevista con el regidor Ruiz Nava.
– ¿Por qué falta agua en Victoria?
– La cantidad es insuficiente para el sector norponiente. Proponemos que se abra el pozo del Cañón de la Peregrina que traería el beneficio para más de 50 mil personas.
Si logramos abrirlo y podemos conectarlo al acuaférico, traería la solución para este sector.
Ellos dicen que hay agua ¿entonces por qué no sale de las llaves? ¿dónde está, cómo es el mecanismo de distribución?. Si Comapa está fallando, algo se tiene que hacer, una investigación, algo profundo donde saque a relucir cual es el problema
– ¿Por qué no funciona el acuaférico?
– Hasta ahorita no hay información real, todo son especulaciones. Hay quien maneja que porque no ha venido a inaugurarlo el Presidente de la República.
Hay quien dice que todavía no está listo, que no están las bombas. Urge una solución.
– ¿Cuánta gente está sin agua?.
– Estamos hablando de más de la mitad de la población de Victoria, la tienen racionada en “tandeos”. Hay lugares que de plano tienen meses sin agua. Estamos hablando de una población de 35 a 40 mil victorenses sin gota alguna.
Desde hace dos años Ruiz Nava gestiona por los colonos que carecen del vital líquido. Ha encabezado manifestaciones hacia el edificio del ayuntamiento, donde no le dan soluciones.
Sabe bien cuáles son las colonias que más sufren: Vamos Tamaulipas en sus cuatro etapas, las Peregrinas, las Enfermeras, parte de la Libertad, Estrella y los fraccionamientos Emilio Caballero, el Cuartel, la Montaña, Alvaro Obregón y colonias pegadas a la sierra.
A LA CALLE LOS JEFES DE COMAPA: XICO GONZALEZ
Una de las banderas políticas del candidato del PAN a la alcaldía, Xicoténcatl González Uresti, fue resolver de inmediato el problema de distribución de agua.
Luego de ganar en las urnas, anunció que los funcionarios de la Comisión de Agua se van a la calle.
A partir del uno de septiembre (2018) nombró como enlace de entrega recepción de la COMAPA al joven Humberto Calderón Zúñiga, acompañado de 15 especialistas para revisar lo técnico, contable y sistemas de operación e investigar las deudas, en especial una con la CFE que se afirma es millonaria.
Anunció una estricta auditoria para el organismo y meter orden en el “centaveo” y despilfarros.
En los primeros diagnósticos, el candidato electo confirmó que hasta el 60 por ciento del agua que se manda a redes se pierde en fugas, “por eso el plan inmediato es la sectorización de la comunidad”.
Denunció también que “a la red le falta un sistema de telemetría para saber con precisión donde se originan las fugas no visibles”.
Expresó que “tenemos que medir presiones, porque no se mide, ni hay diagnósticos de las fugas que no se ven”.
Del acuaférico dio sus primeras impresiones: Requiere de más conexiones, son doce hasta ahora y se necesitan más pero no lo hacen funcional por la falta de sectorización.
¿Realmente va a solucionar el problema? ¿serán más de las mismas promesas? ¿lo dijo al calor de la campaña?.
DESHONROSOS PRIMEROS LUGARES NACIONALES
El gobierno almaracista nos otorgó deshonrosos primeros lugares nacionales. La pacífica Ciudad Victoria fue calificada por el Observatorio Ciudadano Tamaulipas (OBCITA), como la capital del crimen en México en los delitos de mayor impacto: Homicidio doloso, secuestro, extorsión, robo a casa habitación, violación sexual y robo de ganado.
La administración guardó un culpable silencio.
Desde el primer año tuvieron que intervenir los diputados al Congreso Local, para detener cobros por la realización de carnes asadas domiciliarias que pretendían hacer para completar la abultada nómina.
Lejos quedó aquel marzo del 2016 cuando, en el marco de la convención municipal del PRI que lo postuló al cargo de primera autoridad, dijo que haría el mejor de sus esfuerzos para dar buenos resultados a su partido y a los ciudadanos.
“La gente ya no responde en forma automática a las iniciativas que no sienten de ellos, quiere respuestas concretas. La gente quiere resultados”, dijo.
No se equivocó. El ciudadano quiere resultados concretos y no ridiculeces y bromas de chapolear jardines y ofrecer discadas y pollo asado por las colonias. La yerba creció de inmediato, luce igual y las obras no se ven. El presupuesto se gastó en pagar personal.
EL “GUARDADITO” QUE LE DEJO MENDEZ CANTU
El saludo con sombrero ajeno fue la divisa de la administración que se fue.
El 10 de septiembre del 2017, en su Primer Informe, dijo: “Para dignificar y acrecentar la seguridad vial, adquirimos 20 nuevas patrullas, entregamos nuevos uniformes y fortalecimos la cultura vial”. Una vil mentira.
Del sistema de limpia comentó:
– Cuando iniciamos la administración, la ciudad padecía un grave problema: La limpieza pública. El diagnóstico era crítico, se recolectaba sólo el 60 por ciento del total de la basura generada, se contaba sólo con 9 unidades en malas condiciones y sin mantenimiento preventivo.
Se le “olvidó” que, para hacer realidad esas unidades, el pueblo, los empleados municipales y en general el alcalde sustituto, Fernando Méndez Cantú, se sacrificaron para que él, Oscar, comenzara con el pie derecho.
El 27 de septiembre del 2016, a tres días que Almaraz se instaló en el sillón municipal, el cabildo aprobó por mayoría una “modificación al presupuesto de egresos” que separó los 37 millones para comprar camiones de limpia y las 20 unidades de tránsito.
Se opusieron a dejarle el “guardadito” las regidoras Nayeli Lizbeth Gómez Ramírez, Katia Alexandra Arizpe Pedraza, Alicia Aleyda Oropeza Suárez, Guillermina Perales López, Marisela Ramos Salazar y Elsa Margarita Garza Charles, militantes del PAN y PRI. Sus mismos compañeros de partido le pusieron las cruces.
El acuerdo de una sesión extraordinaria convocada por un enfermo y desgastado alcalde Méndez Cantú, tomó recursos desde dos años atrás que no se aplicaron en programas predestinados.
Vaciaron las arcas. Venían de subejercicios manipulados por Méndez –más bien por el Tesorero Acuña Ocejo- para salvar la actuación de Oscar y su equipo.
En esa sesión de cabildo, casi en la clandestinidad, la mayoría priísta hizo el “traslado” de recursos del Fondo 7000, llamado Otras Provisiones, “a la cuenta de recursos municipales, unidades de servicios públicos y tránsito, a fin de que quede en reserva recurso para poder ser dispuesto en la adquisición de camiones recolectores de basura y patrullas, hasta por 37 millones de pesos, recurso que quedará en las arcas de la administración municipal”.
Solo faltó escribir en el acuerdo (acta de la sesión de cabildo), que era para que Almaraz se levantara el cuello.
Los recursos salieron del presupuesto del 2016 en la suma de 16 millones de pesos, más una parte similar de subejercicios de ese y años anteriores.
-Asimismo se adicionan remanentes por un aporte de 16 millones 940 mil pesos, para quedar con un importe total de 830 millones 940 mil pesos (presupuesto del 2016).
Los principios de la administración pública dicen que un ayuntamiento no persigue utilidades, los ingresos y gastos deben quedar en saldos iguales. Pero ellos, a través de decenas de “recortes” en las líneas de gasto, fueron reuniendo los 37 millones.
Escamotearon también parte de cadenas de proyectos. Por ejemplo, le quitaron 84 mil pesos al programa de las Funciones Proyectos de Inversión; 38 mil al programa de Subsidios Sector Social y Privado o Entidades Federativas y Municipios, del 2016.
En total 291 proyectos, de los cuales muchos fueron “rasurados” a partir de junio del 2016, fecha en que el PRI perdió la Gubernatura de Tamaulipas.
Jalaron dinero desde el 2014, 2015 y 2016 para poderle dejar a Almaraz sus camioncitos.
Sin embargo, en el recuento la eficiencia de los servicios básicos no se vio. El alcalde siguiente, Xicoténcatl González Uresti, podrá decir lo mismo que Almaraz en 2016:
-Cuando iniciamos la administración, la ciudad padecía un grave problema: La limpieza pública. El diagnóstico era crítico, se recolectaba sólo el 60 por ciento del total de la basura generada, se contaba sólo con 9 unidades en malas condiciones y sin mantenimiento preventivo.
Ahora con un agredo: Oscar Almaraz dejó una ciudad sedienta. Un tercio de la población no tiene agua en sus llaves y la mitad la recibe “tandeada”, en “abonos”.
SIMULAR Y “NADAR DE MUERTITO”
En sesión de Cabildo del cinco de setiembre 2017, el regidor Mario Alberto Ramos Tamez pronunció un mensaje que incomodó pero no hizo reflexionar al presidente y sus colaboradores.
Hablaba de una realidad que lastima, de la simulación, el “nadar de muertito” del alcalde y sus colaboradores sin poner solución a problemas ingentes de la ciudad, como el bacheo, reparación de semáforos y agua entubada.
Este es el mensaje del hoy diputado federal electo Ramos Tamez:
“Nos encontramos en una situación crítica en nuestra ciudad. Quien no esté consciente de esto, quien no tenga clara la gravedad de los retos que enfrentamos, no estará tampoco a la altura de las circunstancias.
Ejemplo son las fallas en los servicios básicos en que debería darse respuesta pronta para una mejor calidad de vida, y no para tomar medidas a medias, para dejar pasar el tiempo, para hacer poco cuando debemos intentar tanto.
La opacidad y la flojera son lujos y métodos de administraciones anteriores, que nos han llevado a donde estamos y no pueden ni deben ser el camino de nadie que tenga una responsabilidad pública hoy.
Se acerca el informe municipal y, con él, los ciudadanos tienen el derecho de saber a detalle la actividad pública que el alcalde ha realizado a su favor. Lo hemos visto ir y venir, lo hemos visto hacer pero es momento de saber hasta dónde llega este trabajo.
Si queremos enfrentar con eficacia la situación en que nos encontramos, ese informe debe ser transparente, debe estar AUSENTE DE MAQUILLAJES, de datos alegres y promesas futuras.
Por eso es indispensable que se nos explique con claridad qué se hace con sus valiosos recursos.
Por mencionar ejemplos, qué se hace exactamente con la recaudación de los parquímetros y si ese mecanismo de recaudación, y el uso que se le da a ese dinero, son los adecuados y los más ventajosos para los victorenses y, si no lo son, qué se está haciendo para que lo sean.
El ayuntamiento no puede entregar simplemente a una empresa el dinero que puede ser utilizado en obras, mejoramiento de servicios, equipo para personal operativo o programas sociales.
Merecemos saber por qué lo hacen y si piensan seguir haciéndolo.
El pueblo merece saber esto por la simple y sencilla razón que ese dinero es suyo y sale literalmente de sus carteras.
En ciudad Victoria las cosas deben estar mejor y la esperanza debemos construirla los aquí reunidos bajo el liderazgo del alcalde.
Esta esperanza se construye con el trabajo arduo y cotidiano de todos los encargados de las áreas operativas y dependencias, se construye con eficiencia y, por eso, queremos que nos lo expliquen, y con claridad, cuánto tiempo es necesario para resolver algo tan sencillo como reparar un semáforo, por qué sigue tardando tantos días.
Ante esta duda justa y real, es importante que se entreguen en el informe del alcalde, datos pormenorizados del desarrollo urbano que nos permita saber las condiciones de nuestra infraestructura, cuál es la capacidad de reacción en caso de falla, y que nos de tranquilidad al saber qué tanto se está haciendo y qué tanto se puede hacer.
Si tránsito multa a tantos ciudadanos como le es posible, entonces por qué no transparentar la recaudación de estas multas, y mostrar en qué se usa ese dinero y por qué no ajusta siquiera para reparar un semáforo.
La gente tiene derecho a saber qué hacemos con su dinero y por qué no ajusta para que las direcciones del municipio trabajen y funcionen como debe ser.
También, claro, debemos hacer un análisis a fondo de la situación de direcciones como Desarrollo Urbano, Tránsito y Limpieza Pública, que se nos explique por qué la inoperancia y la incapacidad están siendo permitidas y toleradas.
Qué razón nos lleva no realizar los cambios indispensables para el buen funcionamiento del municipio, incluso en las funciones más básicas. Seamos francos, el sistema de bacheo es obsoleto y es un gasto inútil del dinero de la gente; el bache al poco tiempo reaparece y no hay un programa o plan de abandonar lo paliativo y momentáneo.
Así no se construyen las grandes ciudades, así no se construyen las ciudades de progreso de los estados.
También merecemos saber a qué se debe la incapacidad para contar con alumbrado público de calidad, y por qué los ciudadanos deben de caminar a oscuras a sus casas.
Es hora de que nos digan por qué no pueden y si van a poder. Es hora de saber si hay un plan o si todo es NADAR DE MUERTITO.
No busco con estas palabras señalar u ofender a funcionario alguno, ni mucho menos manchar la manera en que está transcurriendo la administración.
Este discurso es para solicitarles, para rogarles que entiendan en dónde estamos parados y lo crítico de la situación. Es una petición para DESPERTAR a la más dura de las realidades y enfrentarlas porque, el tiempo de dejar las cosas para después, de las medidas a medias, de la simulación, de dejarle el problema a la administración siguiente, ya no existe, ya se acabó.
Hemos llegado al momento donde solo queda trabajar y resolver.
Señor presidente municipal, son ellos, el equipo de trabajo, los que al principio nos pidió su voto de confianza, son ellos los que están haciendo todo para que su administración esté quedando mal.
Aquí solo usted tiene la solución. No pedimos nada fuera de lo normal, solo pedimos ¡pónganse a jalar!.
Quiero terminar diciendo. Este no es un posicionamiento político, es la REALIDAD en la que estamos y solo traigo a esta mesa de cabildo el sentir ciudadano.
Ellos –los ciudadanos-, merecen tener autoridades con mejor actitud y que dejen la flojera.
Queremos una explicación sensata y un informe de acciones. No esperemos más DIAS DE MEDIOCRIDAD porque ya hemos tenido demasiados y la ciudad ya no aguanta en la oscuridad a causa de la simulación y la poca operatividad. Es cuánto.
Meses después, en el refrendo de la continuidad al frente de los destinos de la ciudad, Almaraz perdió las elecciones. Ramos Tamez se ganó la confianza ciudadana y llegó al Congreso de la Unión como diputado federal, representando a esos vecinos ofendidos y lastimados por los colaboradores del alcalde.
DISPARA EL BUROCRATISMO Y SUELDOS
Ya desde la víspera de la toma de posesión, se mencionaba que el alcalde electo dispararía la burocracia municipal. Traía muchos compromisos de campaña. Sería el refugio de los priístas corridos del Gobierno del Estado por la administración panista.
No se equivocaron los agoreros. Hasta de “caja chica del PRI” sirvió el ayuntamiento victorense.
Y cómo no iba aumentar el gasto en pago de personal, si elevó en decenas el número de direcciones en la estructura administrativa.
Los causantes pagamos para una obesa burocracia sin que existan servicios eficientes y menos obras.
Secretaría particular
Dirección de atención ciudadana
Dirección de análisis y estrategia
Secretaría técnica
Tesorería municipal
Dirección de administración
Secretaría del ayuntamiento
Dirección de gobierno
Dirección de obras públicas
Dirección de desarrollo urbano y medio ambiente
Dirección de limpieza pública
Dirección de conservación de espacios públicos
Dirección de comunicación social
Contraloría municipal
Dirección de participación ciudadana
Dirección de desarrollo social
Dirección para la cultura y las artes
Dirección de deportes
Dirección de desarrollo económico y turismo
Dirección de productividad rural
Dirección de seguridad, tránsito y vialidad
En sesión extraordinaria del martes 24 de enero del 2017 el alcalde hizo aprobar la burocracia que venía, las nuevas direcciones. Se hicieron reformas al llamado Reglamento Orgánico de la Administración Municipal de Victoria.
Creó nuevas dependencias y, a las que eran subdirecciones, les dio el rango de dirección con más sueldos y personal.
La cantaleta demagógica de siempre:
-La ciudadanía requiere de una ciudad segura, viva, con una economía robusta que atraiga las inversiones y genere oportunidades para todos, una ciudad con servicios públicos de calidad; una gestión pública ordenada; planes, políticas públicas y programas del municipio que respondan a sus propias necesidades.
Autorizó la dirección de Atención Ciudadana, algo que antes tenía a su cargo la secretaría Particular.
Desapareció la dirección de Obras y Servicios Públicos. De ella hizo cuatro dependencias con más burocracia: Dirección de Obras Públicas, Conservación de Espacios Públicos, Limpieza Pública y Desarrollo Urbano, Medio Ambiente y Transporte.
Eliminó la dirección de Desarrollo Social, Educación, Cultura y Deporte, para dar paso a un burocratismo: Direcciones de Desarrollo Social, la de Cultura y las Artes y la de Deportes. Tres más.
La novena es la dirección de Participación Ciudadana, que presuntamente es “un espacio de promoción y fomento de la incorporación de la sociedad civil, -en su acepción más amplia-, en la coadyuvancia, complemento, apoyo, supervisión y desarrollo de acciones en favor del bienestar y el desarrollo de la comunidad victorense”.
En la práctica es, ha sido la dependencia para hacer política electoral.
Una décima es la dirección de Administración, cuyas funciones antes realizaba la Tesorería.
Diez nuevas direcciones que aumentaron la burocracia.
Nació también lo que se llama Consejería Jurídica –otra dirección-, una área que estaba a cargo de la secretaría del Ayuntamiento.
Engrosaron la burocracia otras dos direcciones: Análisis y Estrategia y la secretaría Técnica de Presidencia.
En total 13 nuevas direcciones con más personal y más sueldos y prestaciones. Disparó en más de un ciento por ciento los puestos de “gabinete”. Atendió a los desempleados que venían del Gobierno del Estado.



