Cd. Victoria, Tamaulipas.- En la colonia Moderna, a donde llegó hace 35 años a fundar una escuela preescolar, se reunió con periodistas María Teresa Garcén García, candidata a diputada independiente por el distrito 15, como primer evento de campaña.
Conoce muy bien ese sector del oriente de la ciudad y por eso está enterada que “las plantas tratadoras de aguas negras están vacías”, sin funcionar, y los residuos ocupan el cauce del río San Marcos cuyo destino final en la presa Vicente Guerrero.
Ella es testigo, porque ha recorrido el distrito del sur de la capital, que muchos niños, un número incalculable de la mancha urbana y el medio rural, perdieron el ciclo escolar el año pasado, luego de suspenderse las clases presenciales con motivo de la pandemia, porque en sus domicilios no hay electricidad o no fueron dotados de un módem para conectarse a Internet.
Se define como “una mujer nacida para servir” y, para tener contacto con la comunidad, ha creado lo que llama “oficina bajo el brazo”, el número celular personal al cual puede dirigirse la comunidad que necesite alguna gestión.
Es profesora y abogada y hace un llamado a “juntos rescatemos Victoria, mediante educación de calidad, salud oportuna y alto a la corrupción”.
Sabe de “gente olvidada” en el entorno del distrito, desde el kilómetro 12 de la carretera a Soto la Marina, hasta el 24 de la Rumbo Nuevo, que es su distrito.
Muestra preocupación por esos niños que perdieron el ciclo, porque será irrecuperable, menciona, y hay quienes ya no se inscribieron en el periodo en marcha.
Para dar una idea del problema, da cuenta que de un grupo de 28-30 alumnos, solo entre 14 y 20 siguieron los cursos vía distancia. El resto perdieron su escuela.
Sabe que en el distrito 15 compite contra el panista Arturo Soto Alemán, del PAN, pero también sabe, porque ha recorrido calles y domicilios, que hay indignación, malestar y hartazgo contra ese personaje porque no ha cumplido compromisos de campaña.
“Con el tema del agua no se puede jugar; no se puede jugar con los sentimientos de la gente”, reitera la maestra Garcén García, ligada toda su vida a las familias de la periferia como educadora que es.


