¡Nuestro Lábaro Patrio, símbolo con significado…!
Lic. Francisco Javier Álvarez de la Fuente
El próximo lunes estaremos en presencia de una conmemoración más de nuestra Bandera en un 24 de febrero más. Así de simple, así de rutinario y sin embargo así de importante y pletórico de sentido y de historia. Historia fraterna, por ser la de hermanos de raza y de cultura, y hermanos de sangre, pues la sangre fraterna derramada nos ha fecundado.
Podemos tomar dos posturas: la desabrida y escéptica ante los Símbolos Patrios que ya no dicen nada según ese tipo de gente, o la actitud de mexicanos con honor y dignidad que entienden la razón del simbolismo y el significado encerrado en esos signos de la Patria; gestas y hazañas históricas realizadas durante la forja de nuestra Patria hasta su consolidación en la Nación mexicana con sus raíces, perfil y soberanía.
Claro que la Bandera de todos los tiempos encierra un hondo y sentido significado, más arraigado en quienes valoramos como pueblo nuestra historia, glorias, luchas y libertad conquistada y nuestro transitar hacia el destino «Escrito por el dedo de Dios». Y esto debe de ser en cada una de las Banderas de los Pueblos y países del mundo, ojalá hermanos en la justicia y en la equidad.
Nuestros ancestros indígenas tuvieron sus coloridos pendones ya con los colores verde, blanco y rojo de las plumas multicolores. Y con ellos se enardecían en sentimiento de comunicación étnica y de lucha aguerrida. Cortés trajo sus estandartes de rojos damascos y tonos morados.
De hecho, en la narración tradicional de la Independencia, el señor Cura don Miguel Hidalgo, enarboló el estandarte con la imagen de la Virgen de Guadalupe guardado en la Iglesia de Atotonilco el Grande, Guanajuato. Consta que se lo entregó el Pbro. Capellán don Regino González. ¡Y vaya si ese estandarte, hoy guardado en vitrina especial en el Castillo de Chapultepec, estuvo y está pletórico de significado!
La Bandera de don José María Morelos, en forma de cuadrado cuadrilongo es más difícil de interpretar si no nos explican que el acueducto que en ella aparece es el de Valladolid hoy Morelia y frente a la estatua ecuestre del Generalísimo; y las tres letras VVM «Viva la Virgen María», hablan de su devoción sacerdotal.
Así podríamos recorrer las Banderas de nuestra historia como Nación soberana. La del Plan de Iguala y sus estrellas hasta nuestro tiempo.
Pero en la historia nada se nos dice de que hubo una época en que nuestra Bandera Nacional, ya no ondeaba en su hasta, ni nuestro Himno Nacional era entonado, por los mexicanos.
Ésta época fue cuando estaba en la Presidencia de México Lázaro Cárdenas del Río, y era cuando México peligraba de caer en las manos del socialismo, en ese entonces el Lábaro Patrio, estaba refundido en los cajones de las oficinas y en su lugar ondeaba la del comunismo internacional y el himno que se escuchaba era la internacional socialista y en el artículo 3º constitucional se leía que la educación que se impartiría en México era socialista.
Pero siempre hay mexicanos que están dispuestos a dar su vida por sus tradiciones y sus símbolos y uno de ellos lo fue el poblano José Trinidad Mata, un hombre enamorado de México, quien al ver el abandono en que se tenía a la Patria y al símbolo que la representa: La Bandera Nacional, mediante su tribuna periodística “Avance”, propuso hacer del 24 de febrero, un día para que el emblema nacional saliera de los escritorios en donde yacía arrumbado para que bañado de luz paseara por todos los cielos de México y volviera a ocupar el lugar de honor que le había sido arrebatado por símbolos extraños.
Su bella idea fue acogida con entusiasmo por los grupos sinarquistas y pronto sumaron miles los corazones enfervorizados que marchaban alegres a rendir culto a México, a su Bandera, por todas la plazas de México, aún a costa de sus vidas, como lo atestiguan los mártires de Santa Cruz de Galeana hoy Juventino Rosas en Guanajuato, la mujer bandera Teresa Bustos en León Guanajuato, los caídos en Tierra Nueva San Luis Potosí y otros muchos que con su sangre fueron al rescate del Lábaro Patrio.
Pero la anti patria, no vio con buenos ojos que le arrebataran las trincheras conquistadas, y el 22 de abril de 1939, en la carretera México – Puebla fue encontrado acribillado a tiros, el cuerpo exánime del periodista José Trinidad Mata, con las manos unidas a un crucifijo.
Y como éste gran hombre, que logró su objetivo, recatar el Lábaro Patrio, hay cientos que la historia de los “triunfadores”, no contempla y que gracias a ellos y ellas tenemos todavía nuestro Lábaro Patrio y para seguirlo honrando y defendiendo cuando sea necesario… ¡Aquí estamos!
