¡No al IVA en medicinas y alimentos…!
Lic. Francisco Javier Álvarez de la Fuente
¡No al IVA en medicinas y alimentos…! esta fue una lucha que se dio en la LII Legislatura del Congreso de la Unión, por parte de la Fracción parlamentaria del Partido Demócrata Mexicano y la Unión Nacional Sinarquista, en el año de 1983, donde se logró reunir más de un millón de firmas, refrendadas con sus copias de la Credencial de elector, donde manifestaban que no estaban de acuerdo en que se gravara con el IVA las medicinas y los alimentos, y si en ese entonces en el Congreso de la Unión y en todos los Congresos Locales, los priistas ganaban por mayoría de votos, en esa ocasión se ganó por mayoría de razón y prueba de ello es que en estas fechas aún continúa la rasa cero para las medicinas y los alimentos.
Por ello con esta Reforma hacendaria o fiscal, que presento Peña Nieto y avalada por los integrantes del llamado Pacto por México, podemos decir que lo más rescatable es para la tasa cero de IVA en medicinas y alimentos, que se mantiene, a pesar de que múltiples voces se manifestaban a favor de que Peña lo incrementara, incluso se hablaba de incrementarlo hasta el 20% parejo, por ello podemos decir que se ganaron el aplauso del “respetable”.
Pocas críticas a la decisión de no moverse por ese espinoso camino. Ningún partido político se atreve. El costo político es inaceptable. Nadie ha podido tocarlo en los últimos tres sexenios. Pregúntenle a los que osaron intentarlo. Allí está el caso de Elba Esther. Fue destituida de la coordinación de los diputados del PRI. Los mexicanos batearon a Vicente Fox y su idea de regresarlo.
Lo primero que llama la atención en la iniciativa de reforma fiscal es el IVA a colegiaturas. Es un retroceso en relación a lo alcanzado en el gobierno de Felipe Calderón. Las cosas no andan como para darse esos lujos en un país “colero” en materia de calidad educativa, según reportes de la OCDE.
Peor aún: hay padres de Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán hartos de los paros de los maestros. Quieren a sus hijos en las aulas. No van a clases simplemente porque la Coordinadora decreta paros un día sí y el otro también. El último es para protestar contra la reforma que, según ellos, privatiza la educación y atenta contra su derechos laborales.
No hay datos sobre cuántos padres de familia cambiaron a sus hijos a escuelas privadas, cansados de la falta de maestros. Tampoco una idea precisa de cómo va a impactar esa medida en la recaudación.
El caso es que en lugar de apoyar a los padres que están ayudando al gobierno, resolviéndoles el problema educativo que enfrenta, éste último, al tener a sus hijos en escuelas particulares, y con ello reducirle al estado los pagos que deben hacer a maestros, inversiones en escuelas, etc., ahora en lugar de agradecerles, los castigan haciéndolos que paguen IVA en las colegiaturas, haciendo cada vez con ello más cara la educación privada, que con sacrificios pagan a sus hijos para que obtengan una mejor educación, traerá como consecuencia que muchos padres saquen a sus hijos de esas escuelas y ahora le exijan al gobierno que les proporcione la educación que les está negando, porque acordémonos como hay problemas sobre todo en ciudades como el D. F. con miles de muchachos que se quedan sin inscripción en la Universidad Nacional Autónoma de México, y el Instituto Politécnico Nacional, ¿acaso quiere el gobierno que eso se replique en todas las ciudades del país?
Ojalá los señores legisladores, de todos los partidos representados en las Cámaras de Diputados y Senadores, en su momento, analicen las repercusiones que tendrán estos aumentos al IVA en las colegiaturas, para beneficio de muchos pero muchos mexicanos que si quieren a México y precisamente por ello lo apoyan evitándole gastos e inversiones a la educación a que están obligados a proporcionarnos y para ver que eso ocurra… ¡Aquí estamos!
