Cd. Victoria.- Tamaulipas.- En la siguiente legislatura de Tamaulipas el PAN tendrá diez diputados (mayoría y minoría) y ¿eso que significa? Para empezar ninguna hazaña.
No es la primera vez que ese partido logra encajar a tal número de representantes. Esa misma cantidad registró en la LIX legislatura, o sea en el proceso eleccionario del 2004.
Pero, aquí está el pero: En aquel entonces el Congreso no se integrada por 36 diputados sino por 32 ¿qué tal?.
Así como lo leemos. En el 2004 los azules representaban el 30.30 por ciento de la legislatura. Ahora, en el 2013 apenas llegarán al 27.7.
En el primer trienio del Gobernador Geño Hernández alcanzaron diputación los plurinominales: Alejandro Fernández de León, Agustín Chapa Torres, María Eugenia de León Pérez, Aliacib Leija, Felipe Martínez Rodríguez, Everardo Quiroz Torres, Antonio Sáenz Garza, Leticia Salazar Vázquez, Arturo Sarrelangue y el único de mayoría, Alfonso de León Perales.
Más fácil de asimilar: En la LIX legislatura los azules representaban al 30.30 por ciento de los diputados; en la LX fueron el 25 por ciento; de la LXI (actual) son el 16.7 por ciento y a partir de octubre representarán el 27.7 por ciento.
Nada nuevo pues. La dirigencia que encabeza Alberto López Fonseca no tiene por qué pavonearse con los números que divulga.
En aquel trienio había 19 distritos de mayoría y 13 diputados de minoría; ahora son 36 los escaños, o sea cuatro mas.
En la LX fueron diputados por Acción Nacional: Norma Cordero González, Raúl de la Garza Gallegos, Alejandro Díaz Casillas, Rebeca Enríquez Aregullín, Leonor Sarre Navarro, Guadalupe Soto Reyes, Vicente Verástegui Ostos y Gelasio Márquez Segura.
En aquel entonces el PRI dejó de ser por sí solo mayoría absoluta en el legislativo, algo que volverá a tener a partir del uno de octubre próximo, pero con el apoyo de sus socios reúne los votos suficientes para sacar adelante sus proyectos.
Y si hablamos de entrega recepción por el cambio de trienio, o sea la transferencia de los poderes, que va aparejada con los bienes humanos, materiales y financieros, hay una Ley sobre el tema.
Se trata de la Ley para la Entrega Recepción de los Recursos Asignados a los Poderes y Ayuntamientos del Estado, que dice que los respectivos “comités de enlace” deberán integrarse 30 días antes del cambio de mandos.
Luego entonces, si los nuevos alcaldes llegarán el uno de octubre, deben nombrar a sus representantes de transición a partir del uno de septiembre y no antes.
Si algún alcalde electo ya nombró a su gente para recibir los trastos del ayuntamiento donde compitió, está fuera de la Ley.
El mismo ordenamiento dice que “el comité de enlace estará integrado por un número máximo de siete miembros cuando se trata de la entrega recepción municipal o de entidades estatales o municipales, y por un máximo de diez si se trata de los poderes del Estado”.
Sabemos que a algunos presidentes electos se les están quemando las habas por meter ya la mano en el presupuesto. Pero no tienen autorización para hacerlo y menos para cobrar. Las chambitas de entrega recepción son gratuitas.
Si hablamos de los municipios, mire que allá en Tula el grupo de priístas empanizados que hace tiempo bloquearon la carretera Victoria-San Luis, de plano se descararon: Ahora ejercen el chantaje.
En las últimas horas amenazaron con estrangular ese camino si es que el gobierno no los perdona y les quita las demandas de la PGR por atentar contra las vías de comunicación, y les devuelve lo que los líderes gastaron en el primer corte y plantón.
Al susodicho “Toño Láminas” (Antonio Leija Villarreal) ya lo mandaron por un tubo y la situación es manejada por el alcalde René Lara Cisneros y exalcaldes como Cruz Walle y Saúl Muñoz, así como Gisela y María del Carmen Lara Saldaña.
Claro, el alcalde electo, Juan Andrés Díaz Cruz, también es un bandido de muchas suelas que se enriqueció tanto en la primera vez que fue presidente, que ya no necesita volver a trabajar por el resto de sus días para mantener su ritmo de vida desenfrenado.
Ya mencionaremos con pelos y señales parte de las pillerías que cometió, solo parte, advertimos, porque para saber de todas sería imposible.
El lunes que el Gobernador Egidio Torre Cantú arribó a Palacio de Gobierno respondió a varias preguntas de los reporteros sobre diversos temas. La mayor parte de los comunicadores “se fueron” por el ángulo del equipo de colaboradores y la posible remoción.
Olvidaron algo que es trascendente para el desarrollo de Tamaulipas y no implica ningún morbo sino acciones. El ejecutivo anunció que la construcción del puerto de Matamoros es un hecho, tanto como que está abierta la convocatoria de concurso para la ampliación de escolleras y dragados.
“Es una convocatoria que después de mucho tiempo finalmente se generó, ya se realizó la visita a la obra, y las propuestas deben abrirse a finales de agosto o principios de septiembre”, dijo el Gobernador.
Y eso es muy cierto. Desde 1973, siendo senador, Enrique Cárdenas González anunciaba con bombo y platillo la construcción del puerto de altura de Matamoros, mismo que a la postre resultó que solo sería de abrigo de pescadores y finalmente ni para eso sirvió.
La importancia económica: En pocos años tendremos una terminal mercante en la zona norte de la entidad, aparte de Tampico y Altamira.
Y si hablaos de éxitos, se confirmó que al menos 30 mil personas visitaron en los primeros tres días el pabellón de Tamaulipas instalado en la Feria Nacional Potosina (San Luis capital), donde nuestra entidad asiste con invitación especial.
Nos vamos.
