Director General: Felipe Martínez Chávez
miércoles, abril 29, 2026
Felipe Martínez
  • Inicio
  • Nota del día
  • Noticias
  • Reportajes
  • Columnas
  • Aviso de privacidad
  • Derecho de réplica
  • Turistam
No Result
View All Result
  • Inicio
  • Nota del día
  • Noticias
  • Reportajes
  • Columnas
  • Aviso de privacidad
  • Derecho de réplica
  • Turistam
No Result
View All Result
Felipe Martínez
No Result
View All Result

¡Aquí estamos!

30 noviembre, 2012
in Editoriales
0
Spread the love

“La corona de Adviento…”

Lic. Francisco Javier Álvarez de la Fuente

[email protected]

El próximo domingo 2 de diciembre, es el inicio del nuevo año litúrgico de la Iglesia Cristiana Católica, ya que con la fiesta de Cristo Rey del Universo y de nuestras vidas, se concluyó el año litúrgico.

La palabra ADVIENTO es de origen latín y quiere decir VENIDA. Es el tiempo en que los cristianos nos preparamos para la venida de Jesucristo. El tiempo de adviento abarca cuatro semanas antes de Navidad.

Una costumbre significativa y de gran ayuda para vivir este tiempo es La corona o guirnalda de Adviento, es el primer anuncio de Navidad.

La corona de adviento encuentra sus raíces en las costumbres pre-cristianas de los germanos (Alemania). Durante el frío y la oscuridad de diciembre, colectaban coronas de ramas verdes y encendían fuegos como señal de esperanza en la venida de la primavera. Pero la corona de adviento no representa una concesión al paganismo sino, al contrario, es un ejemplo de la cristianización de la cultura. Lo viejo ahora toma un nuevo y pleno contenido en Cristo. El vino para hacer todas las cosas nuevas.

Los primeros cristianos supieron apreciar la enseñanza de Jesús: Juan 8,12: «Yo soy la luz del mundo; el que me siga no caminará en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida.». La luz que prendemos en la oscuridad del invierno nos recuerda a Cristo que vence la oscuridad. Nosotros, unidos a Jesús, también somos luz: Mateo 5,14 «Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte.»
En el siglo XVI católicos y protestantes alemanes utilizaban este símbolo para celebrar el adviento: Aquellas costumbres primitivas contenían una semilla de verdad que ahora podía expresar la verdad suprema: Jesús es la luz que ha venido, que está con nosotros y que vendrá con gloria. Las velas anticipan la venida de la luz en la Navidad: Jesucristo.
La corona de adviento se hace con follaje verde sobre el que se insertan cuatro velas. Tres velas son violeta, una es rosa. El primer domingo de adviento encendemos la primera vela y cada domingo de adviento encendemos una vela más hasta llegar a la Navidad. La vela rosa corresponde al tercer domingo y representa el gozo. Mientras se encienden las velas se hace una oración, utilizando algún pasaje de la Biblia y se entonan cantos. Esto lo hacemos en las misas de adviento y también es recomendable hacerlo en casa, por ejemplo antes o después de la cena. Si no hay velas de esos colores aun se puede hacer la corona ya que lo más importante es el significado: la luz que aumenta con la proximidad del nacimiento de Jesús quien es la Luz del Mundo. La corona se puede llevar a la iglesia para ser bendecida por el sacerdote.

La corona de adviento encierra varios simbolismos:

La forma circular: El círculo no tiene principio ni fin. Es señal del amor de Dios que es eterno, sin principio y sin fin, y también de nuestro amor a Dios y al prójimo que nunca debe de terminar.

Las ramas verdes: Verde es el color de esperanza y vida. Dios quiere que esperemos su gracia, el perdón de los pecados y la gloria eterna al final de nuestras vidas. El anhelo más importante en nuestras vidas debe ser llegar a una unión más estrecha con Dios, nuestro Padre.

Las cuatro velas: Nos hacen pensar en la obscuridad provocada por el pecado que ciega al hombre y lo aleja de Dios. Después de la primera caída del hombre, Dios fue dando poco a poco una esperanza de salvación que iluminó todo el universo como las velas la corona. Así como las tinieblas se disipan con cada vela que encendemos, los siglos se fueron iluminando con la cada vez más cercana llegada de Cristo a nuestro mundo. Son cuatro velas las que se ponen en la corona y se prenden de una en una, durante los cuatro domingos de adviento al hacer la oración en familia.

Así pues preparémonos para el inicio de éste nuevo año litúrgico pero sobre todo con la corona de adviento, al nacimiento de nuestro Redentor, y si podemos hacerlo hagámoslo con la tradición de la corona de adviento, las posadas y sobre todo con el nacimiento del Niño Dios, por lo que hace a nosotros haremos lo propio y para ello… ¡Aquí estamos¡

Next Post

Tras la política...

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

No Result
View All Result

Entradas recientes

  • Crece confianza para la inversión en Victoria: Gattás.
  • Continúa Tamaulipas con la meta de lograr electrificación al 100% en comunidades rurales
  • Conquista Tamaulipas 15 medallas en tiro con arco en Olimpiada Nacional
  • FGR tomará caso Chihuahua: Nacho Mier.
  • Se abstiene Maru de asistir al senado.

Archivos

Categorías

Meta

  • Acceder
  • Feed de entradas
  • Feed de comentarios
  • WordPress.org
No Result
View All Result

© 2021 OpinionPublica.net

No Result
View All Result
  • Inicio
  • Nota del día
  • Noticias
  • Reportajes
  • Columnas
  • Aviso de privacidad
  • Derecho de réplica
  • Turistam

© 2021 OpinionPublica.net

error: Contenido protegido