Cd. Victoria, Tamaulipas.- En resumen: Andanzas de una reportera, una periodista que, a lo largo de 54 años “en la tecla”, ha incursionado en las fuentes políticas, sociales y policíacas.
Su libreta y pluma abarcan desde entrevistas a Doña Esther Zuno de Echeverría, la poderosa esposa del Presidente, a crónicas de fastuosas bodas como la de Leopoldo Bello López con Amalia Cano, y en la nota roja el reporteo periodístico del
legendario “Fiscal de Hierro” Salvador del Toro Rosales, en Nuevo Laredo.
Aurelia de la Fuente Covarrubias nació un 25 de septiembre en Santander Jiménez, y empezó escribir periodísticamente en 1958 en ciudad Victoria.
Hay mucho que decir de ella, pero “en diez minutos no se puede resumir una vida profesional de más de 50 años”, como dice, para lo cual ya piensa en escribir las experiencias de su trabajo.
Casi retirada de los teclados, ha recibido homenajes aquí y en la ciudad de México pero ¿acaso no le faltan?.
En ese medio siglo, como todos los periodistas, sacrificó la presencia con su familia, pero si volviera a nacer y decidir qué carrera seguir, no dudaría en una: ¡Ser periodista!.
Conoció el olor de la tinta en El Heraldo de Ciudad Victoria y, como suele suceder, se quedó para desarrollar una larga carrera que todavía no termia porque también, ahora, le da forma a una novela.
-Nunca había entrado a una redacción. Trabajaba en Transportes Martínez de despachadora pero, como siempre me ha gustado la lectura, compraba los periódicos y en uno decía que solicitaban secretaria, y que me voy…
Me hizo una entrevista el señor Aceves e inmediatamente me contrató, le gustó mi ortografía. Es que soy muy dedicada en esto.
-¿No pasó por tu mente ser reportera?
-No. Iba comos secretaria y, a los ocho días, empecé a llevar notas de mis vecinos. Como trabajaba en el periódico me encargaban ejemplares y para los tres meses ya escribía, ya iba a los clubes y tenía un expendio de periódico. Tenía papaleritos.
-¿Qué recuerdas de Raúl Aceves?
-Quisiera que hicieras hincapié en que le debo todo a él. Entré como secretaria y siempre me trató como de la familia. Me dijo como escribir una nota social, y policía. Fue mi maestro.
He tenido magníficos jefes de redacción: Bernabé Rodríguez, Enrique Avalos, Arturo Rodríguez, Blas Abundis, Felix Acuña, Casimiro Basoria.
-El Heraldo ¿era el de mayor circulación?
-Sí. Como vespertino era el más, como dijera… el más “bravo”.
Más tarde incursionó en El Diario de Ciudad Victoria con notas de interés general, de todo, bajo las órdenes del director Alfoso Pesil Tamez.
-¿Cómo era Don Alfonso?
-Como dijera. A mi me aconsejaba mucho, inclusive me prestó un libro que se llamaba El Reportero. Lo escribió un periodista español, joven. Casi mas iba dedicado para los reporteros de sociales.
Ya encarrerada en el medio, su siguiente casa editorial fue El Gráfico, de Don Guadalupe Díaz Jr., maestro de muchos periodistas tamaulipecos, donde aprendió también del jefe de Redacción Félix Acuña, “El Jefe”.
– Entré con notas de agricultura y ganadería. Me gustó porque yo conocía de campo. Conocía porque anduve con mis parientes en los cultivos del algodón, desde que se siembra hasta que se cosecha.
CON “EL FISCAL DE HIERRO” DEL TORO ROSALES
En medio del trajinar periodístico, Aurelia trajo al mundo dos hijos, Lolita y Juan, los crió, educó y les dio su ejemplo de profesionalismo. Ya tiene siete nietos.
Recuerda sus primeras entrevistas que le marcaron el camino profesional. Una de ellas con Doña Amalia González Caballero de Castillo Ledón, su paisana, cuando en tiempos del Gobernador Praxedis Balboa recibió el máximo galardón que otorga el gobierno de Tamaulipas a sus hijos distinguidos, la medalla “General Pedro J. Méndez”.
-Me acompañó el fotógrafo Andrés Pérez Flores. La saludé y me dio mucho gusto que se acordara de mi abuelo. Me dijo ¿qué razón me das de Juan? Y le digo, ya murió…
Se acordó de Jiménez y dijo que muchos éramos parientes, los De la Fuente, los Saldívar.
Ella vivió en Jiménez, todavía existe la casa donde vivió.
-¿Qué sección cubrías?
-Locales, sociales y de todo, policíacas.
-¿Policíacas?
-Sí. Tenía una columna que se llamaba ”Por los Juzgados”.
-¿De crítica?
-De todo. Recuerdo una anécdota de que llegué al juzgado. Tengo la costumbre de ver en las mañanas el periódico donde trabajo, pero esa vez no lo leí. Nada mas me vio el juez y se rió. Es que el encabezado decía: Dieron libre a fulano de tal, y arriba ¿de a cómo? En un “balazo” (término periodístico). Me dio mucha pena… yo que llegué muy saludadora.
Allá por 1972 se fue para Nuevo Laredo a la reporteada.
-¿Se hacía mejor periodismo en aquella ciudad?
-Lo que estaba era la era del terror (violencia del narcotráfico). Llegué conociendo solo al profesor Abdón Rodríguez, que era el alcalde. Me dijo, hoy en la noche hay una cena del Club de Leones, y desde ahí empecé en sociales.
Luego cubrí hasta policíacas. Era la única mujer que entrevistaba a Salvador del Toro Rosales, apodado “ El Fiscal de Hierro”. Entraba sin cámaras y sin grabadora. Nos dictaba como maestro… Decía, siendo las tantas horas en tal parte.
SECUESTRADA EN LA REFORMA AGRARIA
Aunque ha trabajado las diversas secciones de los medios periodísticos, hubo eventos que la encaminaron a permanecer mas tiempo en sociales.
En ciudad Victoria fue víctima de un secuestro junto con personal de la Secretaría de la Reforma Agraria ubicada en 17 y Bravo, por parte de un grupo de campesinos.
-Llegaron protestando por tierras, aquel líder Castellanos, por un problema de invasión en Las Higuerillas, donde un mujer extranjera tenía tantas hectáreas, y la invadieron.
Estuvimos secuestrados todo el día. Yo no sabía. No corrí porque no sabía de un anterior secuestro. Estaba entrevistando a Rafael González Rendón y vi que me dejó con la palabra en la boca y corrió, corrieron varios. Hubo alguien que se salió por una ventana, el “Güero” Ortiz. Corrieron todos y solo se quedó el delegado, la secretaria y Miguel de la Fuente, que era funcionario. Ya en la tarde nos dejaron salir.
Hablé al periódico y parece que Gildo (Garza), o Arturo (Rodríguez) me dijeron: dígale que la dejen salir, que es un atentado a la libertad de expresión. Y ya les dije.
Y ellos:
-No, es que es más burguesa, que…
-Yo soy de extracción campesina, soy de Jiménez, mi padre era campesino… Y bueno.
Ya en la noche los rijosos se retiraron cuando escucharon el ulular de sirenas por la calle 17 y pensaron que serían desalojados por la fuerza, cuando solo se trataba de la “inauguración” de nuevas patrullas para la policía.
-¿Estrenaban patrullas?
-Sí. Era Gobernador Don Enrique (Cárdenas) y Secretario General Homero Pérez Alvarez. Recuerdo que a la salida estaban algunos reporteros, creo que Arnoldo García.
Por la época eran escasas las mujeres dedicadas al periodismo: “Estaban Aracely Solano, Emma González, que venían de México, María Elena Lerma y yo, nada más. Hubo una periodista, la señora Joch, que ella sí tenía su periódico ella sí era de combate”.
-¿Recelo masculino hacia la mujer?
-María Elena y yo teníamos tanta suerte que nos consentían, nos hacían bromas de alguna noticia, pero nos consentían.
-Treviño Zapata, poca gente en los medios ¿mas convivencia, más relación de la autoridad con la prensa que ahora?
-Fíjate que sí. Era muy cumplido. Estaba Emilio Villarreal, un gran jefe de prensa. Siempre nos ofrecían el cuatro de enero una comida en el Día del Periodista.
-Que los reporteros entraban hasta el despacho del Gobernador y lo entrevistaban todos los días y eso se acabó ¿así veían a Treviño?.
-Así era. Yo poco estuve ahí, pero con la esposa sí conviví.
-¿No había televisión?
-No. En radio, Aracely y Emma tuvieron un noticiario que era una red en el estado. Yo colaboraba con ellas también.
-¿Que sección vez más difícil para escribir?
-Para mí, deportes. Es la única que no he tocado. Hice notas porque ya casi me las estaba pidiendo la persona interesada, pero yo deportes no.
ESCRIBIO LA BODA DE EMILIO VILLARREAL GUERRA
No hay duda que De la Fuente Covarrubias es sobre todo una reportera de sociales, la decana de la sección de sociales. A la muerte de Ramiro Vargas Corona ocupó su lugar.
-Sociales ¿da para vivir, para comer?
-(Entre sonrisas) Muchas satisfacciones personales sí. Y Pienso que le dejé las puertas abiertas a mis hijos.
-Algo clásico que hemos tenido en el medio ¿el periodista nace o se hace?
-Yo me hice sobre la marcha.
-Hay un estigma hacia la prensa. Se menciona que es corrupta o es vendida ¿qué comentario?
-Creo que no es la prensa, solo algunas personas. Me parece que la prensa es uno de los mejores enlaces entre pueblo y gobierno.
-Pero también que la prensa difama ¿será cierto?
-No se en qué sentido.
-Seguimos con sociales ¿cuál es el éxito de sociales? ¿explotar la vanidad de la mujer?
-Escribimos la parte bonita, se me hace.
En ese mundo de sociales le tocó escribir las crónicas de algunas bodas que en su tiempo se consideraron como “el acontecimiento del siglo”
-Tuve oportunidad de cubrir a las primeras damas del estado, entrevistas a personajes, hice la nota de la boda de Horacio Terán cuando se asó con Flora Warner y desde México me habló para darme las gracias.
-Y ¿la boda más lujosa, la de Polo Bello López con Amalia Cano?
-Ah! sí, claro que sí. Hubo derroche, muy bonita y muy del pueblo. En caballos, la cerveza eran barriles, mucha comida.
Escribió otra boda interesante, la de Emilio Villarreal Guerra, político victorense hermano del ex Gobernador Américo de los mismos apellidos.
-Fue en el Casino de Tamatán. Los periodistas y esposas de periodistas le entregamos a Blanca una cuera tamaulipeca porque ya iba a ser cueruda, tamaulipeca.
-Ella ¿Era de Michoacán?
-Sí. El papá de ella era alcalde en ese entonces.
-En sociales ¿no se dan cosas truculentas, por ejemplo publicar que se va a casar fulanito o zutanita cuando ya están casados?
– ¿Que se equivoque uno? Algunas veces sí. Sí ha habido problemas, yo no los tuve pero algunos compañeros sí.
-¿Reclamos?
-Sí como no.
-¿Nada de llegar a tribunales?
-No. Siempre me lleve muy bien.
Como cronista cubrió otras bodas muy famosas en que vinieron artistas como Pedro Vargas, Carlos Lico a cantar. La de los Pérez Collado, “la de Plutarco Núñez y Corazón, también fue famosísima esa boda”.
Del medio artístico, la primera entrevista de Aurelia fue con “Guicho” Cisneros, autor de la melodía “Gema”, quien en ese tiempo trabajaba con Los Dandys.
-Fue en 1959, tengo la foto que él me firmó.
Veinte años más tarde se reencontró con Cisneros en la inauguración del centro social Las Granjas y se saludaron y él le dedicó una melodía.
PIENSA PUBLICAR SUS VIVENCIAS
Aurelia la reportera, la periodista, la que tuvo el honor que en ocasiones los “grandes” del medio, Alfonso Pesil Tamez y Guadalupe Díaz Jr. le presentaran sus columnas para darle una “ojeada” antes de mandar el material a talleres.
Se le vienen las lágrimas cuando habla que el trabajo le quitó tiempo para atender a sus hijos.
Les decía: Ahorita vengo, voy a hacer un pie de grabado y duraba horas.
A esto, su hijo Juan Aguila recuerda:
-En una ocasión nos llevaba al circo y pasó primero a El Mercurio y dijo, voy a hacer unos pies de grabado. Duró dos horas y ya no fuimos al circo.
Católica, le gusta escuchar música romántica y clásica, y su gran afición es la lectura, la que le abrió las puertas de las redacciones, del periodismo.
-Leo muchísimo. He leído todo de García Márquez, estoy leyendo el último que no lo había leído porque lo presté: Vivir para contarlo..Todas las obras de García Márquez. Tengo el deseos de conocerlo, a ver si se me hace.
-¿Como te lo recreas? ¿qué le dirías?
-Lo máximo, estoy leyendo algo de él y siento que estoy en ese lugar, como si.. Cállate!.
-¿Qué le recomendaría a las nuevas generaciones de periodistas? ¿qué se necesita para ser buena reportera?
-Hay varios puntos, a mi me enseñaron que no usara adjetivos. Creo que una de las cosas es ser muy discreto, y leer mucho.
Desde siempre ha guardado documentos, fotografías y publicaciones no solo de su autoría sino que considera interesantes por lo que un día piensa publicar sus memorias, su trabajo.
-Es muy difícil resumir toda una vida de 50 años, en diez minutos. A veces me pongo a pensar y… tengo la intención de escribir mis memorias, pero digo ¿por dónde empiezo? Todo revuelto pero a lo mejor sí lo hago.
Agrega:
-Conservo tantas cosas porque… fotos de compañeros.
-Interesente ¿has empezado a darle forma a esa publicación?
-Fíjate que sí, ya empecé y empecé una novela allá en Oregon (Estados Unidos, donde ocasionalmente reside con su hija), que se va llamar “Gema”, inspirada en una señora que se llama así, precisamente por la canción, pero la vida de ella ha sido muy difícil. Es traductora de inglés-español a nivel educación.
En los próximos meses tendremos noticias de la edición sobre la carrera periodística de Aurelia de la Fuente Covarrubias.

Qué regusto saber de Aurelia de la Fuente, inteligente, sensata, da una lección de periodismo y de gente bien nacida «…a mi me enseñaron que no usara adjetivos. Creo que una de las cosas es ser muy discretos, y leer mucho…», lo que es un ser realizado, orgullosa de su trabajo, que es reconocido, y como dicen la gente del toro «no tiene gatos en la barriga..», en fin una mujer contenta consigo mismo. Y eso es mucho. Felicitaciones una muy buena entrevista.