Cd. Victoria, Tamaulipas.- Es lo que menos esperaba la comunidad. Pusieron al coyote a cuidar las gallinas.
Pregunta principal ¿quién decidió entregar la Cruz Roja Victoria a Francisco Arellano Conde, cuyo primer paso por la institución quedó rodeado de acusaciones laborales y pérdida de confianza?.
Más que empresario se le identifica como un chapulín multipartidista, aviador en Comapa y desde hace varios años amigo y socio del rector sin Universidad, Francisco Chavira Martínez en sus aventuras políticas y ocurrencias de ser Gobernador de Tamaulipas.
A finales de los noventas -siglo pasado- fue presidente de la misma institución, de la que salió en medio de un escándalo y acusaciones del personal: Despidió a diez empleados, a todos les redujo salarios y prestaciones y privilegió a amigos e incondicionales.
Todo un chivo en cristalería.
La Roja se quedó sin billete ni posibilidad de prestar servicios. Suspendió lo gratuito y comenzó a cobrar cualquier atención.
Despidió a la mayor parte del grupo (90 por ciento) de socorristas voluntarios, quitó primas vacacionales y quebró horarios para que renunciaran. Se quedó solo y fue cuando de Palacio pidieron su renuncia ¿quién lo volvió a recomendar?.
No son mentiras. Todo quedó plasmado en desplegados que el personal firmó en la prensa capitalina.
Los encabezados de los periódicos lo identificaban como: “Francisco Arellano Conde, un ser vil”.
“Marcó su personal estilo de prepotencia, arrogancia e insolencia, un profundo desprecio a la sociedad en general, transformándola (a la Roja) de ser una institución humanitaria, en un simple negocio mercantil”, escribieron los empleados.
Dijeron que el sedicente ingeniero “destruyó y saqueó a una de las pocas instituciones en que creían los victorenses”, y desde entonces la gente dejó de colaborar en las colectas anuales.
Entre las despedidas se encontraba Yolanda Contreras Ruiz, con 27 años de labor como enfermera; Juana María Ruiz Guajardo, 14 de antigüedad y Rosa María Sánchez Vargas, con historia de 13.
Por prima vez la Roja se vio envuelta en demandas laborales.
Escribieron en los desplegados sobre el “demonio” que regresa 28 años después:
“Es para nosotros una amarga realidad el constatar que, quienes participamos en un grupo compacto de trabajadores con muchos años, y que demostramos una entrega a toda prueba, al cumplir cabalmente nuestras responsabilidades, hemos recibido como pago una humillación permanente del señor Francisco Arellano Conde”.
En lugar de empresario, hay quienes opinan que el perfil del “ingeniero” es de un político fracasado.
Por 1995, cuando pocos lo conocían, fue consejero del Instituto Electoral de Tamaulipas (presidencia de Javier de los Santos Fraga). Siempre fue priísta.
Durante el proceso electoral 2015-16 fue candidato a diputado local suplente, llevando como titular a Eduardo Gattás Báez, distrito 15.
En 2017 se registró como independiente a diputado federal por el V distrito, pero no reunió las suficientes firmas según la resolución del INE. Necesitaba 5,858 apoyos; presentó 7,746, pero de ellos casi la mitad, 3,310, fueron desechados por inconsistencias. Hallaron 27 muertos (bajas por defunción) y tres personas inexistentes).
Igual le regresaron 317 firmas que no correspondían al V distrito. Resultó que le “vendieron” un paquete de apoyos balín, lo chamaquearon.
Se incorporó al partido Fuerza por México, manejado por Chavira, al que renunció luego que no pudo ser candidato a diputado por el distrito local 14, como había hecho “acuerdos” (fue lo que dijo).
Siempre de la mano de Chavira Martínez, se fue con Ruta 5, de la cual fue dirigente en Victoria al lado de Román Bock y Yadira Cepeda Sosa, entre otros cuadros chaviristas.
Arroz de todos los moles, se dice presidente fundador del Consejo de Instituciones y Ciudadanos de Victoria, A.C., y presidente del Club Rotario Tamaholipa en 2012.
En lo político apoya el ruido que trae Chavira en la ocurrencia de ser candidato de Morena a la gubernatura de Tamaulipas en 2028. Lo apoyó igual en 2016 cuando fue independiente y, antes de los comicios, se sumó a Francisco García de Cabeza de Vaca, lo que le generó a la familia el usufructo de la secretaría del Trabajo.
Es la ficha somera del orgullo de Soto la Marina, quien este mismo jueves, vía redes sociales, convocó a hacerse del primer billetillo como Presidente de la CR:
“Amigos, con el corazón en la mano, Cruz Roja convoca a toda la ciudadanía, empresarios, cámaras empresariales y asociaciones civiles, apoyarl a para iniciar actividades en medicamentos, combustibles para las ambulancias, pago de luz, agua, papelería, etc. etc., así como también médicos voluntarios.
Más preguntas: ¿Habrá cambiado (como los maridos golpeadores)? ¿cuánto tiempo lo soportarán quienes le entregaron la institución?.
De la bondad de la institución nadie critica. Lo que está en duda es la moral y el prestigio de quien hicieron presidente por segunda vez pese a sus antecedentes.

