Cd. Victoria, Tamaulipas.- Gonzalo N. Santos, cacique potosino, giraba instrucciones al jefe de sus gargaleotes (matones), Mano Prieta (le decía de cariño), sobre el asesinato de una persona que deberían cometer el mero 12 de diciembre.
-Lo conduce usted hasta la iglesia de San Martín (Chalchicuautla), y cuando ya la gente empiece a entrar a misa, ahí en el atrio, le vacía usted el cargador de su pistola y le dice a los curiosos que es una ofrenda que le hacemos a la Virgen de Guadalupe (escribe en sus memorias).
Mató a miles, pero se jactaba de respetar a niños y mujeres:
-Yo nunca, ni durante la Revolución ni después en mi gobierno, ni durante mi largo mandato (caciquil), maté ni mandé matar a ningún menor ni a ninguna mujer… Jamás.
Pues bien, un viejo fantasma que México creía superado, el cacicazgo, se fortalece en la misma tierra de Don Gonzalo, San Luis. Ricardo “El Padrino” Gallardo, Gobernador, vía partido Verde Ecologista, está decidido a dejar como sucesora a su esposa Ruth González, a quien en 2024 hizo senadora.
El papá, Ricardo Gallardo Juárez, es diputado federal plurinominal por la vía de los “juanitos”. Como suplente ascendió luego que hicieron renunciar al propietario.
La dinastía avanza enaceitando conciencias o por la fuerza de amenazas y persecuciones. El padre fue alcalde de Soledad de Graciano Sánchez y la capital sanluisina.
La sucesión conyugal está en marcha. El Verde Ecologista rompió con Morena porque este quiere desterrar el nepotismo desde 2027 y no al 2030.
Sería desastroso repetir la historia de Santos, hombre de horca y cuchillo, quien en sus memorias se atribuye aquella frase de “la moral es un árbol que da moras”.
Resulta que, en las elecciones de diputado federal por el primer distrito electoral, San Luis, los conservadores (curros le llaman en la entidad) querían ganarle el mandado a Don Gonzalo Gobernador.
Para consumar el fraude, Santos mandó clonar las más de cien urnas. Con un carpintero les abrió una ventila por debajo, atornillada y camuflada con algún tipo de cinta.
Cerrada la elección, el material fue concentrado en la jefatura de Hacienda federal en San Luis, con vigilancia militar.
Para hacer su “chamba”, contar votos y rellenarlas a favor de los candidatos del PRI, Santos ordenó que le llevaran a su casa (Quinta Tamuín) paquetes de urnas de tres en tres.
A media noche se desesperó y le ordenó a su gargaleote: “Por docenas es más barato, tráete de una chingada vez las ciento y pico de urnas y aquí, tú y yo y mi grupo vamos a examinar a conciencia la votación”.
En casa del Gobernador Gonzalo se amanecieron haciendo el fraude.
Como a las onde de la noche se presentó en la quinta el licenciado Luis Loyola, secretario General del Gobierno de San Luis, donde Gonzalo y sus “pintores” (así le llamaban a lo que hoy son “mapaches” o “ingenieros electorales”) hacían la chambita.
-¿A qué se debe el honor de esta visita, licenciado?, preguntó Santos.
-Tengo noticias dignas de crédito, de que de la jefatura de Hacienda se han robado las ánforas electorales, y eso es muy grave.
-¿Para quién es grave, señor licenciado -preguntó Gonzalo-, para las ánforas o la jefatura de Hacienda?.
-Para todos.
-Bueno, mal de muchos consuelo de pendejos, pero mire, licenciado, para terminar con su angustia, pase al salón.
Con asombro Noyola vio cómo los “pintores” hacían el fraude. Las ánforas estaban abiertas, a lo que el cacique dijo:
-Estos cabrones curros tuneros creían que me iban a ver a mi el pelo de pendejo, pero yo no me quito el freno para beber agua, ni me dejo curar parado. No hay una Ley de Dios ni de los santos evangélicos que me prohíba a mí hacer el recuento de las boletas electorales. Aquí las estamos cambiando a favor de Alemán y del candidato a diputado, Florencio Salazar.
El secretario General de Gobierno -propanista- preguntó al cacique:
-¿Esto no es inmoral, señor Gobernador?.
-En política y en el juego, la moral es un árbol que da moras -contestó rápido Santos.
Debe quedar claro que, en los tiempos modernos, los caciques deben estar enterrados y no reciclándose con nuevos apellidos.
El Gobernador Américo Villarreal Anaya presidió los honores a los Símbolos Patrios en el Polifórum Victoria, donde dijo que gracias al personal que labora en Salud, Tamaulipas es ejemplo nacional y, a la fecha, el único estado sin casos se sarampión confirmados.
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El miércoles 22 la Sala Superior del TRIFE llevará a la mesa de discusiones el tema de la convocatoria para designar nuevo comité estatal del PAN, según denuncia del panista Juan Rodríguez Sandoval.
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