CENA DE NEGROS
Marco Antonio Vázquez Villanueva
Un émulo de Marx Arriaga ha surgido en Tamaulipas, se aferra con uñas y dientes a su escritorio, ofrece entrevistas, da conferencias y a los cuatro vientos grita que sigue más firme que la quijada de abajo, que no se va hasta que no le pidan oficialmente el puesto. La realidad es que ya lo corrieron y es el único que no se quiere enterar de ello o nomás finge no saber tratando se hacer tiempo, digo, a ver si se les olvida y lo dejan otros mesesitos, los suficientes para brincar de candidato a Diputado federal, aunque sea.
Le hablo de Luis Lauro Rodríguez, Delegado de los Programas Federales en Tamaulipas y que despacha desde la delegación de la Secretaria de Bienestar, y en su beneficio hay que decir que quizá lo que dice es cierto, no le han oficializado su destitución o su salida, pero la misma es un secreto a voces por todo el Estado.
El pecado de Luis Lauro, o mejor dicho la gota que derramó el vaso (porque ya le habían dejado pasar varias) y la razón por la que pidieron su cabeza, lo cometió en Reynosa, cuando lo responsabilizaron de llenar el evento que encabezaría la presidenta Claudia Sheinbaum (que parece de lo más sencillo del mundo si eres el responsable de dispersar más de 23 mil millones de pesos en el Estado en forma de apoyos directos, si además tienes contacto directo con alcaldes y diputados), y no pudo.
Aquel día puso nerviosos a todos porque acercaba la hora del evento y el recinto lucía casi vacío, de pena ajena, eso no fue lo peor, la tragedia mayor le llegó al delegado de los programas federales cuando quien se convirtió en héroe fue el alcalde de Reynosa, Carlos Peña Ortiz, si, al mismo que la presidenta invitó amablemente al estrado, seguro lo noto usted cuando tenía todo el graderío de su lado.
Resumiendo, ese error fue capital, porque si algo privilegia la Presidenta Claudia Sheinbaum es el trabajo, más el que se hace en territorio, escuche las palabras que le dijo a su Secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel a quien calificó como “la mejor organizadora de todos los tiempos” y de ahí puede partir usted para calificar el tamaño de la falla de Luis Lauro.
Ahora, la pregunta más seria es ¿quién debe suplirlo?, la respuesta, en otros tiempos, tendría una respuesta harto sencilla, sin duda tiene que ser un operador político, de preferencia alguien con aspiraciones a la gubernatura para allanarle el camino, se antoja sin duda la presidenta de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Cantú Rosas, la presidenta del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, Tania Contreras, la Senadora Olga Sosa que son las tres que se disputaran la candidatura del 2028 o en su defecto, si es que no hay ya preferencias por alguna de ellas, pues que llegue alguien que no tome partido por ninguna pero que la lleve bien con las tres de tal forma que a la hora de la toma de decisiones sea capaz de entregar una estructura aceitada, sentenciada a ganar las elecciones del 2027, del 2028 y sin el mayor problema.
Obvio, hay que evitar dos cosas en el relevo de Luis Lauro, la primera es que llegue un personaje como Rodolfo González Valderrama que ya se mueve por ese cargo, porque tiene aspiraciones de ser gobernador, porque es obvio que la probabilidad es muy alta de que sea candidatura sea para una mujer y alguien como él solo dejaría una estructura dolida por el Estado con el alto riesgo de que a la hora de las votaciones no funcione en automático el trabajo de los gobiernos en materia de bienestar para los mexicanos, para los tamaulipecos; y tampoco se debe permitir el aterrizaje de enemigos internos, la razón es la misma.
Peor error sería colocar en ese espacio a alguien sin experiencia, sin capacidad probada en la movilidad, en la operación política, a una persona improvisada en estos trotes, que no entienda que en sus manos podría estar la responsabilidad (en el menor de los casos) de llenarle un evento a la presidenta y otra vez quedarse a medias o quizá dejando mal parado a Tamaulipas; en el peor de los casos, porque lo que es una realidad es que también el futuro de Morena estará en gran parte en esa delegación, no podemos ser inocentes en ese aspecto.
Un funcionario en esa dependencia que llegue sin capacidad política se lo podrían tragar los que disputen cargos de elección futuros, eso tampoco sirve porque pone en riesgo la gobernabilidad, el futuro, y muchas cosas más.
Mire, analistas de elecciones marcan un grave deterioro del voto duro, de ese que hacía ganar a Morena sin problemas y cuyo origen, porque no podemos cerrar los ojos, eran las pensiones a los adultos mayores, las becas universales, el programa de capacitación para jóvenes y en los programas sociales, la situación no requiere ni siquiera inteligencia para suponer el motivo del alejamiento de las urnas de sus clientes cautivos, el sentido común nos habla que los delegados de los mismos en los Estados no andan en la calle, no presumen ni trabajan, no cacarean el huevo, fue tal la apatía que hasta provocó que los llamados siervos de la nación dejaran de hacerse presentes, de hacerse sentir y santo que no es visto no es venerado.
Por ello le insisto que el siguiente delegado debe ser una persona que tenga opciones de trascender si es que ya se ha tomado una decisión para la sucesión estatal o, de plano, un operador político con capacidad administrativa y no andar improvisando, un personaje como el que le detallo ayudaría a que el voto duro se recupere y permita barrer en futuras elecciones, esas que necesita la presidenta para tener una cámara de Diputados totalmente de ella.
Y si, parece que el futuro de Luis Lauro ya esta decidido, se va de la Delegación de Bienestar o los Programas federales como se le conoce, el asunto es que solo a tomado el mal ejemplo de Marx Arriaga, aquel que se atrincheró muchos días para que no lo echaran de la SEP como si él mandará, como si él tomara las decisiones importantes para el país, en el caso del delegado en el Estado, como si él pudiera arriesgar a placer el futuro de la transformación en Tamaulipas…
EL FUTURO DE PEMEX ESTÁ EN TAMAULIPAS: ARRANCA CAMPO TRIÓN EN ALTAMIRA… Altamira, Tamaulipas.– En el marco del inicio de actividades del Campo Trión, el desarrollo petrolero en aguas ultraprofundas más importante de México, el director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Víctor Rodríguez Padilla afirmó ante el gobernador Américo Villarreal Anaya que el futuro de Pemex “está aquí en Tamaulipas”.
“Vamos a estar viniendo con ustedes a saludarlos, a solicitar su apoyo y a estar siempre con ustedes en el crecimiento del estado de Tamaulipas”, expresó durante la ceremonia realizada en el Puerto de Altamira, que representó un momento histórico para este proyecto, puesto en marcha en alianza entre Pemex y la empresa australiana Woodside Energy, con una inversión estimada en 10 mil millones de dólares.


