Cd. Victoria, Tamaulipas.- Entre banderolas multicolores y aplausos de miembros de la comunidad lésbico gay de la región, el Congreso de Tamaulipas estuvo a “un pelito” de aprobar los matrimonios igualitarios.
Es algo que debió haberse legalizado desde hace años, pero se opuso la mayoría legislativa del PAN desde el 2016.
Ya existe en otras 25 entidades del país y, en el resto, incluyendo Tamaulipas, “es una disposición inconstitucional” del Código Civil, dijo la legisladora Nancy Ruiz Martínez, autora de la iniciativa a nombre de Morena.
Desde temprano abarrotaron galerías del Palacio Legislativo integrantes de grupos de la diversidad sexual. Aplaudieron y gritaron vivas al ritmo de “sí se puede”.
En medio de la fiesta solo una voz discordante, la de Marte Alejandro Ruiz Nava, ex regidor independiente en la capital.
Permaneció de pié portando en sus manos una cartulina con la leyenda: “Yo apoyo a la familia natural”.
No está de acuerdo en que se permita la unión entre entes del mismo sexo por ser contra natura.
-Voy a darles la batalla, aunque me cueste –dice.
El evento con con banderolas y pendones de los seis colores estaba anunciado. Sabían de la intención morenista de “pasar” la iniciativa de reformas al Código Civil vía “fast tack”, sin turno a comisiones y por urgente resolución.
Cuando Ruiz Martínez dio lectura a la larga iniciativa comenzaron a corear ¡Vamos Morena! y a solicitar “dispensa de turno” a comisiones, la ruta corta para sacar adelante proyectos del pleno.
De antemano “arreglados” el PRI (dos votos) y Movimiento Ciudadano (un voto), pero a alguien se le ocurrió aumentar la iniciativa a por lo menos una docena de artículos del Civil, que no solo incluía lo referente al matrimonio. Se extendieron más allá.
Lo entendieron los morenistas y recularon en la intención de sacar el proyecto en contra de los 15 votos del Pan. Habría empate a 18.
El primero en “rajarse” fue Gustavo Cárdenas Gutiérrez, de Movimiento Ciudadano, quien propuso que el proyecto fuera enviado a Comisiones para su análisis y dictaminación.
Lo secundó la minibancada del PRI a través de Edgardo Melhem Salinas, señalando que “vienen muchos más temas” de lo que inicialmente se acordó, y estuvo de acuerdo en ir a comisiones.
El proyecto estaba perdido.
Fue así que la representación morenista aceptó analizar con detenimiento el tema, aprobarlo en comisiones y subirlo días más tarde al pleno.
Los panistas, representados por Fernando García Aguiar, dijeron lo mismo pero se oponen a las uniones entre lesbianas y homosexuales. Cuando tuvieron el control del Congreso archivaron las iniciativas que presentó la oposición.
Poco después de las tres de la tarde culminó la fiesta de la diversidad sexual. Cada uno de los presentes se llevó la emoción de que, por fin serán reconocidas las uniones matrimoniales. No tendrán qué viajar a otras entidades o pedir amparos de la justicia federal, para culminar sus amores ante el Juez Civil, o el altar.
La iniciativa será aprobada en las siguientes semanas, una vez que las corrientes analicen las reformas adicionales que no estaban habladas.



