Por: Antonio Arratia Tirado/Agencia Contraluz 4 abril 09
Cd. Victoria, Tamaulipas.- El primer síndico Jesús Ávila Hinojosa eludió la pregunta directa, pero ofreció una respuesta para la interpretación.
– ¿Con estos espectáculos de box el alcalde Arturo Díez Gutiérrez se está promocionando para buscar la gubernatura de Tamaulipas?
– Ahorita está ocupado por el presente… estamos en el presente y hay que hacerlo todo bien.
Antes, el funcionario había entendido mal una pregunta inicial y aceptando que el ayuntamiento está pasando dificultades económicas para terminar lo que será su obra magna, el gran canal del drenaje que parte en dos el bulevar Hombres Ilustres.
– Hay algunos problemas porque el dólar nos está pegando fuerte… pero sí, si lo terminaremos.
– Tienen problemas económicos… ¿Y tiene el dato de cuánto está erogando la presidencia municipal para montar esta clase de espectáculos?
Ávila Hinojosa cayó en la cuenta del sentido de la entrevista y encontró de inmediato el lugar común: “Ah, no, la presidencia erogará sólo una parte, porque el mayor peso lo llevan los patrocinadores, como la Carta Blanca…”
Y se cerró.
Pero allá, más atrás, estaba el gerente general del Grupo Modelo, Manuel Corcuera, que de alguna manera desvirtuó lo dicho por el funcionario municipal.
– Sí ayudamos en la promoción del evento, pero en realidad nuestra participación es mínima, yo creo que el que Victoria esté de fiesta debemos agradecérselo al alcalde.
– ¿Y cómo cuánto aportarán ustedes?
– No pues esa información no la tengo yo, apenas los jefes.
Y también se cerró.
El promotor de box Fausto Daniel García sólo sonrió con ironía cuando se le preguntó lo mismo y José Sulaimán Chagnón endureció el rostro porque supuso que la entrevista iba encaminada a la quema de incienso.
Total, que la información sobre la inversión para la Pelea de Gala se encerró bajo siete llaves.
El hecho es que lo visto desde hace una semana a la fecha haría suponer que Ciudad Victoria es ajena a la crisis que envuelve a México y a Tamaulipas y que su economía es tan boyante que es capaz de soportar la invasión de una mafia internacional encabezada por José Sulaimán Chagnón y un grupo de vivales -incluido un numeroso grupo de periodistas ‘nacionales e internacionales’- que medran de las finanzas con cargo al erario de cada ciudad, estado o país que visitan con el cuento de siempre: proyectar políticamente al incauto en turno.
Ahí estaban los jefes de la banda, padre e hijo, José y Mauricio, éste segundo de a bordo del “victorense” en el Consejo Mundial de Box (CMB). El alcalde Arturo Díez, el incauto en turno, perdido como siempre en la nebulosa.
Fue patético y grosero ver la lasciva con que, enfrente de su esposa, miraba descaradamente el trasero, las piernas y todo lo que podía, de una de las boxeadoras que se desvistió parcialmente para la ceremonia del pesaje.
Ajeno a las formas e ignorante de todo protocolo, ni por enterado se dio que allá enfrente, en el tercer piso de Palacio de Gobierno, alguien esperaba una invitación para el evento que se desarrollaba en el Centro Cultural Tamaulipas.
Una fuente cercana al gobernador Eugenio Hernández Flores lo dijo, fuerte y quedito: “el gobernador esperaba que el alcalde lo invitara para ir, pero ni en cuenta”.
Y no, ni en cuenta, porque Díez Gutiérrez se encontraba muy a gusto con la presencia de José Sulaimán Chagnón, de José Ángel “Mantequilla” Nápoles y de Rubén “El Púas” Olivares.
Si no, nomás hay que checar esta cita del 11 de abril de 2000:
“Con grandes ramos de flores blancas que marcaron el camino al altar de la iglesia de La Covadonga, en solemne ceremonia, Christine Manzur Sairick y Mauricio Sulaimán Saldívar unieron sus destinos con el sacramento del matrimonio.
Durante la ceremonia eucarística, los novios estuvieron en la grata compañía de sus padres, José Manzur y Lupita Sairick de Manzur, así como José Sulaimán Chagnon, presidente del Consejo Mundial del Boxeo, y Martha Saldívar de Sulaimán, quienes en silencio elevaron una oración al Todopoderoso por la felicidad eterna de sus hijos: Mauricio, administrador de empresas, y Christine, nutrióloga.
En su homilía, el sacerdote Antonio Alferez, mismo que 41 años atrás casó a los padres del novio, instó a la pareja contrayente a preservar su amor para que en su hogar siempre reine la armonía, el respeto y el amor.
Dentro de la agradable convivencia, pudimos saludar a Manuel Rodríguez, Jorge Aguilera, Héctor Slim, Ricardo López, Julio César Chávez y…”.
De ahí que Arturo Díez haya empezado a levantarse de la lona donde ya estaba y a filtrar cuáles son sus apoyos para, eventualmente, buscar la gubernatura, aunque esos apoyos en realidad son de su suegro Abelardo Osuna Cobos.
Aunque quién sabe si en verdad Carlos Slim esté dispuesto a invertir parte de su gran capital en una aventura política condenada al fracaso porque, de no estarlo, todo se volvería un cuento de terror.
Todo era patético en el CCT.

Explicable porque eso es el CMB y los personajes como José Sulaimán y Don King, que para el caso es lo mismo porque ambos llevan decenas de años convertidos en salteadores de las bolsas oficiales en todo el mundo, y no obstante ello se les brindan homenajes y se les entregan premios ridículos.
Como los dos que el 2 de marzo de 2009 le entregaron las ciudades de Matamoros y Brownsville a José Sulaimán: “Mister Amigo” y “Policía Honorario”.
En la Ciudad de México le entregaron el “Premio a la Excelencia” y no tuvo mejor ocurrencia que decir: “Un momento inolvidable en mi existencia fue el nombramiento del bulevar ‘José Sulaimán Chagnón’ en Ciudad Victoria. Es famoso porque a diario hay muchos choques de autos”.
Amantes de la farsa y del fraude, los Sulaimán no encontraron mejor cliente que Arturo Díez, junior ambicioso que se sumó a la “onda Televisa” y, de unos meses a la fecha, no se ha soltado de la chatarra regurgitada por dicha empresa para subir puntos en el rating político. Primero encueratrices, luego más chatarra televisiva en motocicleta y ahora vivales del espectáculo que ganan millones de pesos vendiendo sueños a los incautos.
Afuera del CCT también todo era patético.
Un voluminoso ex campeón de peso completo de Estados Unidos, dizque dando una exhibición a los que fueron acarreados porque, si no, ya no habría despensas de la presidencia municipal.
Shannon Briggs era el nombre del ejemplar traído desde los Estados Unidos a los victorenses.
Criado en Brooklyn, “El Cañón” Briggs, un adicto a la cocaína y al crack, es también un actor que alguna vez ha hecho papeles secundarios con Will Smith y Martin Lawrence.
Esos son los acompañantes de José Sulaimán, los mismos que cobran en dólares a la autoridad municipal de una ciudad depauperada, que ve con estupor cómo su dinero es despilfarrado en alcohol, sexo y lo que resulte en cualquier rincón oscuro u alumbrado, que para el caso da igual.
Y eso que no se ha hablado del resto, de los artistas como Gloria Trevi y otros que este sábado habrán de actuar en la función de box, en cuya promoción -incluida la del alcalde- ya se han gastado millones de pesos.
Y qué tal la participación de otra chatarra vomitada por Televisa y lanzada a esquilmar incautos, como Félix Greco, que en Victoria ya encontró su minita de oro y se niega a abandonar la plaza.
El promotor presume que las 6 mil entradas se agotaron casi de inmediato, pero no dice que la presidencia municipal las compró casi todas, una parte las regaló y otra la colocó entre funcionarios municipales, que no tuvieron otra opción que rematarlas a mitad de precio.
Partiendo de eso, entonces, ¿cuál será la ganancia para Victoria?
Y si nadie quiso decir el monto de la inversión, sólo hay que ver cuánto cobra un campeón mundial por exponer su título, como el filipino Manny Pacquiao, quien a cambio de pelear con Oscar de la Hoya exigía una bolsa de 40 millones de dólares.
Por supuesto que ninguno de los boxeadores que pelearán este sábado tiene la categoría de Pacquiao ni de Oscar de la Hoya, pero sirve como referente para saber cuánto es el dinero que se mueve entre la mafia del boxeo, muy bien representada por José Sulaimán Chagnón.
Partiendo de esa base, es creíble lo dicho por un funcionario del municipio en el sentido de que si el alcalde Arturo Díez invirtió 500 millones de pesos en su aventura boxística, fueron muy pocos, considerando todos los gastos que fue obligado a hacer por los promotores del evento.
Por eso, en su intervención del jueves, el promotor Fausto Daniel García otorgó 10 de calificación al alcalde Arturo Diez: En hospitalidad, 10. En apoyo, 10. En interés al deporte, 10. En impulso al boxeo, 10.
En reciprocidad, luego de aplaudir las virtudes de José Sulaimán Chagnón, el alcalde Arturo Díez dijo algo que, de hacerse realidad, levantaría una generalizada exclamación de contento:
– Con tal de recorrer todo el mundo, yo me iría con usted hasta de maletero…


