Tula, Tamaulipas- Una larga cola arrastra Antonio “Toño Láminas” Leija Villarreal, por segunda vez candidato del PAN a la presidencia.
Hay obras fantasmas que no se realizaron, inconclusas que se pagaron; “elefantes blancos” que no sirven para nada y derroche de lo que le cuestan “sus mujeres”.
El robo de terrenos públicos y privados fue constante, no solo en el anterior gobierno de Leija, sino de los últimos ex alcaldes hoy confabulados con la corrupción, para colocar al neoleonés otra vez en la alcaldía.
Consciente de ello, el candidato de Morena a la silla municipal, Alfredo Castillo Camacho, establece: “Cuando llegue a la presidencia voy a investigar a Láminas y, si es responsable, no puede salvarse de ir a la cárcel”.
No nada mas cuentas públicas y acciones de Leija necesitan investigarse, sino las de otros ex que se sirvieron con la cuchara grande para saquear al municipio.
Entre ellos están Juan Andrés Díaz Cruz, Saúl Muñoz Vallejo y Cruz Walle Meza, que lo fueron por el PRI y dejaron una negra historia en el municipio.
-¿Qué le falta a la cabecera de Tula?. La pregunta es para Alfredo.
-Lo vemos en el 90 por ciento de las comunidades. Hay problema en el abasto de agua y, sobre todo, en la cabecera, pero si hacemos un pequeño diagnóstico vemos que son muchos factores, como la sequía.
Supongamos que tenemos la cantidad suficiente de líquido, pero las tuberías datan de 40 o 50 años, están llenas de fugas y nunca se han preocupado las administraciones por buscarlas y taparlas.
Fueron instaladas para una ciudad pensada de hace 50 años, de cinco mil o seis mil personas, hoy rebasamos las 15 mil y, sobre todo, que están invadidos los cerros. Todo eso, en una simbiosis, nos lleva a un decaimiento en el servicio de agua.
-¿Cuál es el proyecto que ofrece Alfredo a los tultecos?.
-Una nueva distribución en el gasto social. Cuando el poder está en una sola persona, hace muchas ocurrencias y los fondos no van destinados hacia el abatimiento del rezago social. No le llegan realmente a quien debiera, que es la ciudadanía.
-¿Abatir la corrupción en el ayuntamiento?
-Creo que en todos lados porque no solamente es el ayuntamiento. Necesitamos el apoyo del Estado, porque se propicia conductas irregulares en todos sentidos.
-¿Cómo vas a hacer la asignación de obras?
-De los fondos federales nos mandatan poner simplemente de donde viene, de qué fondo es. Se tiene que apuntar el número de la obra, beneficiarios, nombre del contratista –que jamás lo ponen-, el monto que jamás informan, método de adjudicación, ya sea por licitación, privada o por contratación directa, y uno dice ¿por qué no, qué esconden?. Alteran mucho los precios de obras y aparte se hacen de mala calidad.
FUNCIONARIOS REGALARON Y VENDIERON HASTA LAS CALLES
Uno de los principales problemas de los tultecos es la tenencia de la tierra urbana, producto de la descarada corrupción de los ex alcaldes y colaboradores. Agarraron parejo y hasta vendieron.
Dice Castillo:
-Regularizar es una propuesta principal de nuestra campaña. Se han invadido muchos terrenos y no tienen derecho en un momento dado a servicios.
-El Gobierno del Estado ha sido omiso e insensible en su obligación, y lo que es peor, las propias administraciones lo han propiciado al dar a todo mundo cartas de posesión sobre predios irregulares. Eso jamás debió haber sido y deberá impedirse.
Se les da (a los funcionarios municipales) un poco de dinero y entregan cartas de posesión. Tenemos el caso de una persona que se adueñó de la mitad de una calle ¡imagínense! 10 metros por 500 de largo, en una posesión que él mismo se otorgó y hasta anda vendiendo en partes.
-¿Acabar con este tipo de ilegalidades?
-Tenemos que empezar por algo. Si no damos el primer paso, siempre estaremos detenidos en la ilusión, y necesitamos activarnos. La ciudadanía debe entender y participar en este cambio.
Lo que necesitamos es que la gente acuda a las urnas, con conciencia por supuesto de que requiere un cambio drástico en las políticas sociales del municipio.
LEIJA QUEDO “ATORADO” CON DINERO FEDERAL
Son muchos los descalabros económicos heredados por “Láminas” en el ejercicio 2016-2018. Les quedó a deber a los migrantes y se embuchacó dinero venido de paisanos en los Estados Unidos.
Quedó mal con Migrantes, un programa de recursos federales, de los propios paisanos y en que el municipio debe poner otra parte. Las casas no se terminaron.
-Eran cuartos completos y solo entregaron un puñado de tierra y ármex oxidados –dice Castillo-, según las denuncias recogidas.
Por sus pistolas, Leija “acordó” por su cuenta construir una plaza sobre el lecho del río Tula, frente a la Cruz Roja. Esto llevó una inversión millonaria en relleno que no dejó beneficios a la ciudadanía.
Desde la Presidencia, Alfredo Castillo revisará también el caso de las “cúpulas” que Láminas mandó construir arriba del Arroyo Loco, que no generan satisfactores y sí problemas porque hay inundaciones en los locales de abajo. Nunca se han ocupado en nada.
-El poder ensoberbece. Es una obra que nadie le pidió y no se vale porque es dinero del pueblo -dice el candidato.
-¿Denuncias penales?
-Para eso están las instancias de la Auditoría Superior del Estado y de la Federación, que son las encargadas de llevarlos a cuentas si cometieron algún ilícito.
En el caso de la administración municipal, hacer las auditorías de bienes y, si hay responsables, que vayan directo a la cárcel.
Las coacciones al voto a favor del PAN, por parte de funcionarios estatales, están a la orden del día en el sector salud y educativo. Las amenazas son de despido.
El grupo priísta panista se niega a entregar el poder. Andan muy nerviosos, le tienen miedo a la Cuarta Transformación y sus candidatos. Se les acabarían los privilegios y alguien podría perder su libertad.


