Cd. Victoria, Tamaulipas.- Sin alcaldías, y con apenas una diputación local regalada (plurinominal), el PRD llegó en Tamaulipas a sus primeros 25 años de vida.
Llega también entregado en brazos del PAN y pensando –sus principales cabecillas- que Carlos Cantú Rosas ganará la gubernatura en el 2016 para ellos montarse en el caballo del presupuesto.
Al menos son las esperanzas de su dirigente (¿acaso líder?) Cuitláhuac Maldonado Ortega y su alter ego Jorge Valdez Vargas.
Tienen la idea que, “matrimoniándose” con los azules, podrán sobrevivir como partido al obtener los votos suficientes para conservar el registro. Piensan en un amasiato imperfecto.
Si hablamos ya de la desaparición perredista, podemos afirmar que su paso por las urnas de Tamaulipas fue pobre y en que, antes que luchar contra sus enemigos, ellos se destrozaron en luchas intestinas.
A nivel nacional se habla de líderes morales como Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo (ahora dizque del PT). En Tamaulipas de dirigentes inmorales.
Por ahí han pasado los Chavira Martínez y un Mario Sosa Pohl, este que tomó el presupuesto del partido como botín de corsarios.
No se duda que el PRD desparezca en la siguiente elección federal. Es más, ha durado más años que la esperanza de vida de los partidos de izquierda en México.
Algo debe estar mal en ese partido. En los últimos 24 años –la vida misma del perredismo-, solo dos hombres han ocupado la candidatura a la Presidencia de la República: El propio Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano en tres ocasiones, y Andrés Manuel López Obrador en dos.
Y este último volverá a ser candidato pero ya no por los amarillos. Lo será por su MORENA, grupo al que ha dedicado sus desvelos en los últimos meses.
En su vida política el señor López ha hecho una mezcolanza de partidos que ni sus seguidores alcanzan a comprender.
Fue militante del PRI en su natal Tabasco donde ocupó la presidencia del CDE; fue priísta por espacio de siete años y a él se debe la creación del himno al partido en aquella entidad.
Por el mismo partido, el PRI, fue delegado del Instituto Nacional Indigenista, funcionario de Conasupo y del Instituto de Protección al Consumidor.
Más tarde renegó de los tricolores y se fue con los amarillos con los que permaneció por espacio de más de 20 años. Hoy, con fama de “chapulín”, ha dicho que volverá a jugar la Presidencia en el 2018 “si aún me encuentro con vida” (es que le afectó un mal cardiaco).
Con la creación de MORENA, el caudillo dividió a la izquierda tradicionalmente perredista y obradorista. Para la elección intermedia del 2015 no se espera una clientela tan abundante para ellos.
En Tamaulipas no se puede hablar de una historia perredista. Apenas ha tenido alcaldías como las de Madero y Río Bravo y el “chiquitiaje” como Nuevo Morelos, Jaumave y Camargo (y eso en evidentes concertaciones).
Los amarillos no han hecho escándalo grande ahora que llegan a los primeros 25 años. Seguramente no tienen mucho que celebrar en tierras cuerudas con apenas cinco regidores plurinominales: Altamira, Mante, Madero, Reynosa y Gómez Farías.
Los amasiatos con la derecha les han sido adversos, como es el caso de la postulación de Jorge Cárdenas González por la gubernatura en 1998. Los dejó tres a uno el candidato priísta Manuel Cavazos Lerma.
Más antes, en 1992, habían hecho alianza con el PAN por la alcaldía de Victoria postulando a Gustavo Cárdenas Gutiérrez. Se hicieron de algunas chambas administrativas pero a los tres años no pudieron conservar el ayuntamiento.
Para ellos ha sido el amasiato imperfecto que de vez en vez los lleva a pleitos y reconciliaciones poco productivas.
Esta vez, más por intereses personales que ideológicos o de partido, los cabecillas del PRD anuncian que harán amasiato con el PAN solo si es postulado Carlos Cantú Rosas, alcalde de Nuevo Laredo con el que al parecer ya hacen negocios.
De todas maneras querido lector, si usted conoce a algún perredista, felicítelo este cinco de mayo (aun lo puede hacer el seis) porque están de fiesta, están de cumple de su partido. Después de todo ellos tienen sus muy particulares métodos de lucha… Aunque sea para su bolsillo particular.
Y si hablamos del panista neolaredense, tiene todo el dinero del mundo para “placearse” políticamente y darse baños de pueblo.
Cantú Rosas Villarreal acaba de licitar 79 mil 500 paquetes escolares que incluyen mochila, cuadernos y otros útiles escolares que irán al mismo número de estudiantes que cursan los niveles básicos.
Tan solo para secundaria son casi 19 mil y para los niveles de secundaria 50 mil mochilas.
Dicen que las arcas de Nuevo Laredo tienen para todo, hasta para costear el mantenimiento de la oficina de representación de un candidato a la dirigencia nacional de Acción Nacional.
Hay dinero “hasta para aventar pa´rriba” –como se dice por ahí-, tanto que también se menciona que, de vez en vez –cada 30 días por ejemplo-, hay un avión que viaja de ciudad Victoria a Nuevo Laredo para transportar a periodistas que van a cobrar recibos por servicios de difusión partidista.
La aeronave sería la misma que utilizan los diputados azules que viven en aquella esquina de la entidad y cada semana viajan a Victoria para concurrir a las sesiones del Congreso.
Antes de irnos, solo decir que al de la pluma no le gusta ni tantito el fútbol y menos el soccer, pero comprendemos el duelo de quienes son aficionados de hueso colorado del equipo Correcaminos. Al iniciar la semana solo se habla de eso en las reuniones informales.
