Cd. Victoria, Tamaulipas.- Las candidaturas independientes serán un hecho en Tamaulipas. Claro, con su respectiva reglamentación.
Son los partidos de izquierda (“rojos” solo por fuera) los que andan alborotados con ese tema. Desde el 2007 el diputado Alejandro Ceniceros Martínez, del PT, andaba moliendo con eso.
En la ultima sesión del Congreso del Estado –la semana pasada-, el otro diputado regiomontano, Arcenio (así lo escribe, con “c”) Ortega Lozano, quiso darle madruguete a los tricolores presentando una iniciativa.
A lo mejor piensan que -igual que Osvaldo Valdez, del PRD- ese tipo de candidaturas van a ser otra fuente para embolsarse lana.
De lejos se ve fácil. A lo cerca va a estar “cañón” que los dejen servirse con el cucharón grande, y lo vamos a ver.
Las modificaciones a la Constitución de Tamaulipas no tienen mayor problema. Ya vienen etiquetadas desde la Carta Magna, donde nuestra entidad dio su visto bueno como parte del constituyente permanente.
El asunto va a estar en la legislación secundaria, o sea las reformas al Código Electoral que ya tenemos y al cual se le deberá agregar algo sobre los independientes y la consulta ciudadana, por aquello de que será el IETAM el que manejará el proceso.
Para comenzar, por descuido de Dios, el PRD y el PT tienen diputados en la 62 legislatura. Apenas rebasaron el límite del l.5 por ciento que se exige para tener legisladores de minoría.
El primer “brinco” de los neoleoneses será cuando la mayoría del Congreso perfile los requisitos para el registro de los independientes a gobernador, diputados y alcaldes.
Ya verá usted que pegarán de brincos.
No se podría permitir que cualquier hijo de vecino diga que quiere ser candidato y vaya y se registre ante el órgano electoral, solo para hacer el ridículo.
En cambio, si Ceniceros, Ortega o Francisco Chavira quieren ser candidatos al gobierno de Tamaulipas y aportan las firmas de cien mil ciudadanos, la autoridad los tomaría en serio.
De acuerdo con los datos que nos envían, en otras entidades el requisito corre entre el dos y el cinco por ciento del padrón electoral.
Si la llevamos de ese tamaño, y en el proceso del 2013 la lista nominal electoral cueruda fue en promedio de 2.5 millones de ciudadanos, el cuatro por ciento sería cien mil.
Vamos a decir que, ni muy muy, ni tan tan. Solo el promedio.
Si los diputados aprueban como requisito el l.5 por ciento del padrón estatal, distrital o municipal, pues ya mejor que les regalen la chamba a los aspirantes y se acabó… O que inventen los alcaldes plurinominales.
Si creen que habrá financiamiento externo fuera de control, los proyectos también van encaminados a amarrarles las manos. Aquel que rebase los topes, será dado de baja.
Un control más: Todas las firmas deberán ser verificadas por el Instituto Electoral para no aceptar “chanchuyos”.
Aquel ciudadano que sea enlistado por dos aspirantes, será dado de baja de las dos.
Y el candado sobre los billetes: A cada aspirante se le fijará una fianza para que responda en caso de ser sancionado.
Es que mire usted, por ahora los partidos reciben multas y se les descuenta de su “chayote” mensual que tienen de parte del Gobierno del Estado.
Pero las personas no, por lo cual existe una laguna en la legislación cuando se trata de multar a los precandidatos –como Juan Genaro de la Portilla Narváez-, que se salen con la suya.
Sin duda el joven diputado Ramiro Ramos Salinas y las respectivas comisiones del Congreso del Estado tiene bastante chamba por delante.
Los tricolores trabajan sobre el particular considerando que ya se habla que, en las independientes por las alcaldías y diputaciones, podrían entrar recursos de grupos delincuenciales o caciques.
Parece que no habrá oportunidad de que así sea. Habrá financiamiento público pero bien controlado.
Los requisitos para ser candidato serán los mismos que se exigen a los partidos políticos, y “un poquito más”.
Tampoco será fácil que los cacicazgos regionales o los partidos políticos interfieran en las consultas populares, cuando se exigirán las firmas de por lo menos un dos por ciento del padrón electoral.
Nunca podrá ir a consulta cuestiones de gastos o ingresos del gobierno. Eso sigue como está.
A nivel federal, la iniciativa popular dice que se necesita por lo menos la firma de un 0.13 por ciento de los ciudadanos empadronados.
Seguramente eso se respetará en nuestra entidad dentro del pacto federal.
Veremos en que quedas el tema. Por lo pronto Ramiro y su gente están trabajando en serio y no en las payasadas del Jr. Ricardo Rodríguez Martínez, que simuló presentar iniciativa, o en los mamotretos del petista Arcenio Ortega.
Antes de irnos, el Gobernador Egidio Torre Cantú se reunió el sábado con los alcaldes de los 33 municipios considerados zona de desastre por la tormenta “Ingrid”, y les dijo algo interesante: Cuando estén listas las obras, que no lo esperen a inaugurarlas, que las pongan en servicio, que para eso son.
-No esperen a que vayamos a inaugurar, no lo dejen pendiente, la infraestructura hay que usarla, hay que ponerla al servicio de la ciudadanía, hay que empezar a usarla.
Bien dicho, las obras se hacen para utilizarlas de inmediato.
