Cd. Victoria, Tamaulipas.- Son los onanismos de color celeste que aparecen como epidemia cada tres años.
Ya solo faltó que así lo señalaran los magistrados del Tribunal Electoral de Tamaulipas, al resolver la inconformidad del PAN respecto a que el presidente estatal priísta, Ramiro Ramos Salinas, está impedido para ser diputado local.
Como “pruebas” de su dicho, los abogados de ese partido presentaron las direcciones electrónicas de seis portales y periódicos, entre ellos gaceta.mx
En concreto, parece que es el leguleyo Juan Antonio Torres Carrillo quien ha metido en camisas de once varas al jerarca azul Alberto López Fonseca. Este le cree a pie juntillas lo que le dice a la oreja.
La noche del martes, el tribunal ratificó la asignación de una diputación plurinominal para Ramos y casi mencionó como mentirosos a los panistas.
En su demanda, los azules señalan que “reconocen la inexistencia de una norma local que establezca la obligación de Ramiro Ramos Salinas de separarse de su cargo de dirección partidista”, pero creen que no debe ser diputado.
Los magistrados resumieron de la demanda: “Resulta por una parte infundada y por otra inoperante”.
¿Qué se traerán los azules? Quien sabe, pero se ve que quieren “presionar” a sus contrincantes tricolores. Las dos denuncias del PAN resultaron infundadas, o sea que no merecieron tomarse en cuenta.
La resolución del tribunal dice: “No existe absolutamente ninguna disposición constitucional, convencional o legal que impida al C. Ramiro Ramos Salinas poder participar, como lo hizo en el proceso electoral que aquí nos ocupa”.
Veremos si el abogado Torres quiere llevar sus onanismos mentales hasta la Sala Regional del TRIFE con los juicios de revisión constitucional.
Otras dos inconformidades, del PAN y el MC, se referían a que el partido tricolor tendrá sobre representación en el Congreso más de 22 diputaciones, y la Ley dice que está impedido.
Sin embargo, en los hechos, el tricolor solo ganó 17: Doce de mayoría y el resto de minoría.
Ya para dejar este tema, que a nada conduce, hay que decir que, en Tula, el PAN recibió otra tremenda paliza en la impugnación por los resultados de la alcaldía.
Así por ejemplo, los azules reportaron irregularidades en la casilla 1513 extraordinaria, la cual no existe, no fue autorizada por el IETAM.
En cambio sí existe la 1503 básica, cuyos votos fueron anulados y resultó una víctoria pírrica para los panistas: Perdieron 223 sufragios, en tanto que el PRI y su coalición 224 (en total 416).
Por otra parte, empezaron a llegar a la Sala Monterrey del TRIFE las revisiones constitucionales y juicios de derechos ciudadanos pedidos por los de Acción Nacional y el Movimiento Ciudadano.
Se ve que quieren ver sangre y están dispuestos a tratar de conseguirla.
Así por ejemplo, en Tampico, Enrique Luna Ortiz, del MC, se lanzó contra el IETAM por haber modificado los resultados electorales en su perjuicio. Quieren tener otro regidor.
Solo ganas de “moler” de quienes perdieron, pero hay la seguridad de que los tribunales no modificarán asignaciones de triunfos de diputados ni ayuntamientos. Todo quedará como está, lo que es del PAN se quedará con ese partido, y lo que es del PRI con este.
Y mire que vino otra vez a Victoria Dante Delgado Rannauro, el dueño del Partido Movimiento Ciudadano, y confió que el ex candidato a la alcaldía de Victoria, Gustavo Cárdenas Gutiérrez, será incorporado a la dirigencia nacional de su negocio.
Habrá que desearle suerte a Don Gustavo. Si quiere ser candidato al gobierno de Tamaulipas por tercera vez, allá en el 2016, debe estar en activo y tener presencia.
Para entonces las autoridades electorales le podrán entregar un “calendario” como cliente asiduo y distinguido.
Aparte, parece que en Nuevo Laredo los jerarcas del tricolor –y los candidatos perdedores-, no están dispuestos a callar más que las dos derrotas al hilo que ha registrado el PRI en aquella esquina de la entidad, se le deben al alcalde Benjamín Galván Gómez.
Si alguien sabe de eso es precisamente Ramiro Ramos Salinas, quien era dirigente local del Revolucionario cuando Galván ascendió al poder.
En el 2012, la encomienda de sacar adelante la candidatura de Verónica Flores González, por el primer distrito electoral federal, se le encomendó precisamente al alcalde.
Las cuentas que rindió el jovenazo: Hizo perder a su pupila con 27 mil 753 votos. Ganó Glafiro Salinas Mendiola, quien hoy cobra las quincenas en la cámara federal.
En el 2013 el aspirante tricolor, Carlos Montiel Saeb, perdió la alcaldía con la bonita suma de más de 35 mil votos a manos del aspirante azul, Carlos Cantú Rosas Villarreal.
Como candidato a la presidencia, Galván había ganado nada menos que con 60 mil sufragios, lo que significa que había expectativas respecto al futuro alcalde. Pero empezó su actuación al frente de la comuna y la clientela electoral se fue para abajo.
Francisco Martínez Cortés, dirigente del cetemio, debe estar arrepentido de cuando en 15 de febrero de ese año –el destape de Benjamín- gritó desde el micrófono.
-Ahora que se publicó la convocatoria de nuestro partido para buscar al candidato a alcalde, no lo pensamos más, Nuevo Laredo necesita un hombre joven para continuar el trabajo hacia el futuro de la ciudad.
Ya solo falta que al buen Benjamín lo nombren en el equipo del PRI estatal para acabar de darle en la progenitora a esa institución.
