Cd. Victoria, Tamaulipas- El de la pluma todavía no lo puede creer. Debe haber una equivocación. No creer hasta tener papelito en mano.
Referimos a la presunta suspensión –por tres años- del joven Francisco Javier Garza de Coss de las filas del PAN en Tamaulipas, partido al que él dice haber ingresado en el 2001 como militante activo.
No lo estoy defendiendo. Lo que pasa es que atonta (por no decir una mala palabra) que de la noche a la mañana “alguien”, en este caso su partido, empieza a darse cuenta de las pillerías que el angelito hizo desde la dirigencia estatal azul, todo por sus tanates.
Ni la PGR había podio con este pillo ¿lo hará su partido? Todavía no se puede creer, cuando el hombre trae una cola más larga que un tren carguero.
Según las cuentas que el fuego amigo hace saber, el señor Garza tiene pendientes por lo menos cinco averiguaciones previas, dos en la PGR y el resto en la Procuraduría de Tamaulipas, además de algunas laborales por despido de personal.
Claro, una suspensión de sus derechos no le puede quitar la posibilidad de ser diputado de minoría en el congreso de Tamaulipas, donde va en el primer lugar de la lista. Lo que pasa es que, en esa condición, estaría impedido para ser el coordinación de la fracción parlamentaria como parecen ser sus sueños.
Considerando que su nominación al escaño es irreversible, ya se manejaba la posibilidad de darle a Coss el liderato de los azules ¿seguirá vigente?.
Decíamos que hasta no ver no creer, porque bien puede ser una treta de sus enemigos no tan gratuitos con tal de perjudicar al inocente gordito reynosense.
El jovenazo tiene derecho a defenderse y para ello sus contrincantes deben leerle los derechos y preguntarle si cometió los delitos que se le imputan y por qué.
Es que mire usted, el gordito es señalado de cometer los delitos de fraude, asociación delictuosa y falsificación de documentos, entre los más “pesa´os” que no le darían derecho a fianza.
Si el dato anda bien, el ex presidente del PAN participó en la falsificación de dos facturas expedidas por el restaurante Don Elías –sucursal Tampico- manejado por Regina Jacqueline Escamilla Garza.
Esto fue a finales del otoño del 2009 y pese a las demandas penales que se elevaron el contra del barón, la PGJE se hizo pato.
Abundando: El 23 de noviembre del 2009 el restaurante Don Elías expidió una factura por consumo de alimentos a favor de Hernando Ramos Carranco por la suma de 115 pesillos.
A los pocos meses los dueños del negocio –María del Rosario Garza Hinojosa, ex candidata “maiceada” a la alcaldía de Victoria- se dieron cuenta que la factura fue “reelaborada” para colocarle un consumo de 129 mil pesos a nombre del PAN en Tamaulipas.
No solo fue demandado Coss sino otros miembros del comité estatal que avalaron el manejo deshonesto de los documentos.
La siguiente: Factura expedida en noviembre de ese mismo año por la suma de tres mil 435 pesos a nombre de Interlab Farmaceutica, S.A., por concepto también de consumo.
Tiempo más tarde, el documento fue falsificado para colocarle otros 129 mil pesos a nombre del Partido Acción Nacional en Tamaulipas y justificar gastos enviados desde el CEN.
Quién sabe si Francisco Javier y su tesorero Arturo García Carrizález están sonsos, o tontos, como para pensar que en el CEN les iban a creer que en dos días invitaron comidas por 258 mil pesillos.
En la realidad, con esa lana le hubieran dado de comer a todo el pueblo de Tampico, Madero, Altamira, Aldama, González y hasta los residentes de Victoria, Matamoros y Reynosa hubiéramos alcanzado… Todos los tamaulipecos –a cien pesos el platillo-.
Total que el señor Garza tiene una fama de pillo de muchas suelas.
Aparte están las demandas por fraude que cometió el partido cuando él era responsable, por una rifa fraudulenta de vehículos (que nunca se hizo).
Ahí tiene varias demandas como las números 307/2010 y 0397/2010 por fraude y asociación delictuosa. Le ayudaron a organizar la presunta rifa otros elementos como Silvia Pérez Guevara, Alma Edith Ramírez Izaguirre, Arturo García Carrizález, Alberto Martínez Enríquez, Humberto Rodríguez Contreras y otros angelitos.
En lo federal, los amigos del gordito manejan la averiguación PGR/TAMS/NAN/-1/1778/11, cuyos fiscales tampoco han solicitado las órdenes de aprehensión, cuando falsificar facturas se trata de un delito federal.
Los enemigos de nuestro hombre no son pocos. En los más de cuatro años que duró en la gerencia del partido (se pasó con muchos meses) expulsó a no menos de 300 militantes, según las denuncias de militantes como Silvano Flores Morán y Julio Meade Perales.
Es por lo que se conoce y se ha hecho público ¿qué más no habrán cometido sin que se ventile ante la sociedad?.
Si el partido realmente quiere mejorar su imagen ante los ciudadanos, no tan solo no debe hacer coordinador a Garza sino despojarlo de la diputación e ir corriendo los lugares de la lista plurinominal.
Después de todo, el partido sigue con el mismo número de escaños en el legislativo y el sacrificio de un individuo no le implica daños colaterales a la organización.
Hablando de cosas que sí valen la pena, mire que el Gobernador Egidio Torre Cantú fue anfitrión de la reunión entre funcionarios del gobierno mexicano, encabezados por Miguel Angel Osorio Chong, y la titular de Seguridad Interna de los Estados Unidos, Janet Napolitano.
Allá en el puente internacional Ignacio Zaragoza, mejor conocido como Los Tomates (Matamoros), los funcionarios suscribieron un convenio de entendimiento sobre comunicaciones transfronterizas de ambos países.
El memorándum de compromiso hará implementar una estrategia conjunta basada en cuatro ejes: Planeación, coordinación y confianza, prevención y evaluación.
Aparte, mire que es bueno saber que en ese periodo de vacaciones de verano, el ayuntamiento capitalino mantendrá al ciento por ciento las 25 rutas del servicio de limpia.
Sin duda la administración de Miguel González Salum ha sido la más eficiente en largos trienios, a pesar de la deuda millonaria que le dejó el tristemente célebre Arturo Díez Gutiérrez, y que deberán estar pagando todavía dos alcaldes más.
Ahora sí nos vamos.
